Segunda B

La semana clave se prolonga

El Ourense paga la penitencia de su vacío de poder

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

La respuesta de Primitivo Ferro mantiene en vilo al ourensanismo. Desde el pasado 26 de julio se abrió una ventana de esperanza para el Club Deportivo Ourense, cuando Manuel Seoane presentó a este abogado afincado en la ciudad, con sólidos contactos con Coren y con el Celta de Vigo.

Esa misma tarde, cuatro profesionales vinculados a su grupo, se personaron en las oficinas del club para fiscalizar toda la actualidad contable de la entidad. No regresaron, aunque la justificación pasaba por un análisis detallado de todos los datos recabados y, en teoría, hoy mismo debe llegar el sí definitivo del gestor y representante de clientes «cuyos nombres no vienen al caso en este momento». Las palabras del mismo Ferro Rivadulla eran claras: «Ya hemos hablado con el expresidente sobre la deuda del club, si comprobamos que sus datos coinciden con la realidad, comenzaremos a trabajar».

Pero su silencio atenaza al Ourense. El sábado tampoco hubo novedades para el personal de la entidad, abandonado a su suerte en la organización del partido amigable contra el Pontevedra. Al margen de esa tabla de salvación, el grupo al que representa José Ramón Fernández Morgade también se puso en contacto con el anterior mandatario, Manuel Seoane, quien no conocía sus intenciones más que por una vía indirecta, porque nadie se había dirigido a él.

Por momentos, también se derrumba el entrenador, Luisito, que se encuentra sin interlocutores para transmitir problemas graves en una pretemporada en la que solo dispone de doce jugadores de la primera plantilla y otros tantos jóvenes -los unos del filial y los otros a prueba-, después de que muchas de sus gestiones se hubieran arruinado, porque nadie asumió la responsabilidad de negociar con posibles fichajes interesantes para un equipo como el Ourense.

Después de luchar cuatro años en una Tercera División que se convirtió en su pozo para los rojillos, no pueden preparar como se merece el retorno a la categoría de bronce. A partir de hoy, alguien debe mover ficha, porque de lo contrario, la histórica entidad de O Couto sufrirá otro nuevo golpe en una estructura ya demasiado precaria, al borde del desmantelamiento.

Más información