Deportivo

El Deportivo ya suda en Vilalba

Primer entrenamiento de la concentración, que comenzó ayer con un calor sofocante

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El Dépor completó ayer la primera de las siete jornadas de concentración en Vilalba que le esperan hasta el próximo domingo. El trabajo en el campo de A Magdalena comenzó a las seis y media bajo un sol castigador y con una docena de aficionados en las gradas. Muchos otros se refugiaron unos cien metros más abajo, a orillas del río, donde el ánimo revivía gracias a la sombra de los árboles y el rumor del agua. Tras una semana otoñal en A Coruña, a los futbolistas no les quedaba otra que calzarse las botas para sudar. Y a fe que lo hicieron.

Seguro que se le erizó el vello a alguno cuando a las seis y media de la tarde saltaron al césped de A Magdalena, perfectamente cortado y rodeado de gradas salvo en los fondos. Ya huele a fútbol, pero falta por cumplir la condena de un mes y un día para que la competición regrese.

Tras una larga charla de más de diez minutos de Oltra, en la que les informó del régimen de la estancia -los horarios y las condiciones del entrenamiento cotidiano, así como qué hacer con el tiempo libre-, el grupo desentumeció los músculos con ejercicios en los que alternó el balón y la carrera. Es conocido el interés de Oltra por mantener permanentemente a sus futbolistas en contacto con la pelota, por eso en su primera jornada de concentración no la escondió, pero sí que la utilizó menos de lo que acostumbra.

En Vilalba, había reconocido el técnico el pasado viernes, el objetivo es incidir en la preparación física y táctica, y el Dépor avanzó por ambos caminos durante la tarde de ayer. El protagonismo inicial correspondió a Chema Sanz, sonriente y parlanchín, mientras Oltra esperaba impaciente en el círculo central al tiempo que jugueteaba con un par de balones.

Luego ordenó el habitual trabajo de posesión, con tres series cortas, en el que ganó el equipo de peto amarillo, donde militaban, entre otros, Álex Bergantiños, André Santos, Bruno Gama y Pizzi. En su primer entrenamiento de pretemporada al mismo ritmo que sus compañeros, Zé Castro jugaba de naranja y con un rol liberado que le permitía participar con ambos equipos. En cualquier caso, se trató de una sesión breve para él y sus compañeros, pues apenas se prolongó una hora. De nuevo al autobús y regreso al hotel para reunir fuerzas de cara al trabajo de hoy, cuando llegará la temida primera sesión doble de la pretemporada.

Riki sufre en el campo de A Magdalena realizando ejercicios físicos. gonzalo barral