Oier se acordó del Celta en la oficilización de su ampliación de contrato con Osasuna hasta el 2015. Por lo vivido en Vigo y por la falta de un gesto por parte del cuadro vigués para negociar con Osasuna.
«Ha sido un año para enmarcar tanto en el plano colectivo como en el personal. Ha sido un año muy bonito; no comenzó bien porque me lesioné, pero trabajé al máximo porque estaba convencido de que iba a ser mi año. Ha salido todo fenomenal y vengo con otra ilusión y con otro poso», ha sostenido.
Mostró su extrañeza porque en Praza de España no hubiese movimiento alguno: «Si el Celta hubiese hecho una apuesta clara por mí, lo hubiese valorado; al final no ha habido ese interés y aquí estoy encantado».
Ahora quiere dar otro paso; jugar y triunfar en Osasuna: «Estoy muy orgulloso y muy contento de estar en el equipo de mi tierra». Apuntó que el estar fuera de casa un año le había cambiado por completo. «Personalmente estar fuera de casa me ha aportado todo. Soy un jugador y una persona distinta».