Juan José García Cota (A Estrada, 1966) se ha convertido en el embajador gallego en la selección de fútbol más laureada de la historia. Un campeonato del mundo y una Eurocopa iluminan el palmarés del médico del Celta y de la selección absoluta. Tanto éxito y tanta experiencia están para él por encima de sus mejores sueños.
-¿Cómo calificaría todo esto que le está tocando vivir?
-Desde extraordinario a increíble. Sueños hechos realidad. Soy un afortunado en lo futbolístico y en lo profesional.
-¿Lo vivió más o menos intensamente que lo de Sudáfrica?
-Diría que igual, quizás la tensión de Sudáfrica fue mucho mayor por circunstancias obvias del resultado pero el resto, más o menos igual.
-¿Ve muchos paralelismos entre los dos títulos?
-Hubo partidos muy similares como fue entonces el de Chile y aquí el de Croacia, en donde se mascaba la tensión, porque en cualquier momento podíamos quedar fuera. Yo diría que hubo un paralelismo más importante, que fue el desenlace final.
-¿Con qué momento se queda?
-Con la convivencia diaria de toda esta gente, que son todos amigos. Me quedaré toda la vida con la manera de ser de estos internacionales.
-¿Cómo se vive semejante celebración desde la atalaya de un autobús descapotable?
-Cuando habíamos llegado de Sudáfrica tenía que pensar continuamente que yo estaba allí y no era de los que estaba viéndolo por televisión. Aquel era un sueño que pensé no vivir nunca y esta vez pensé que era increíble que me pasara dos veces. Lo que nunca soñé con vivir una vez, ya lo he vivido dos.
-¿Sueña con vivir una tercera?
-Obviamente. A veces vives cosas tan grandes que ni las soñastes, que fue lo que me pasó a mí, pero ahora desde luego que hay que intentar clasificarse para Brasil y una vez que estemos allí luchar por otro sueño.
-Menudo año para usted, médico de Primera y campeón de Europa.
-Llevo un año extraordinario, pero siempre gracias a los futbolistas que están a mi lado.
-¿Llegará Xavi a Brasil, que parece la gran duda?
-Físicamente lo veo a un excelente nivel. Es muy difícil encontrar a un jugador como él, pero es una decisión muy personal.