A dos días de que se cumpla el primero, que no el definitivo plazo, que dará la Federación Española para la inscripción de los equipos para la próxima LEB Oro, en el COB se está trabajando para que el viernes todo esté en regla y se presente en tiempo y forma la pertinente documentación. Aunque las expectativas del ente federativo son que, como en años pasados, habrá que dar una moratoria para posibles irregularidades e incluso para poder cubrir los 16 o 18 equipos con los que se quiere cerrar la competición.
La documentación ya está toda terminada, gracias al trabajo de los todavía rectores, con Jorge Bermello a la cabeza, que desde hace días la tiene preparada para que, bien la persona que se ponga al frente del club o bien él mismo o cualquier otra persona por orden de los que mandan en la entidad, como ya sucedió hace tres años, cuando el propio Jorge Bermello accedió a la presidencia, la presente para ganar tiempo mientras no se consigue el relevo presidencial.
Del apartado económico, en lo que al aval se refiere, como en años pasados, la figura de José Luis Gavilanes es la que volverá a dar vida al proyecto apostando por un club viable en lo económico y que se quiere reafirmar como un referente para la ciudad y provincia, en lo que a respaldo social se refiere como estas últimas temporadas.
Gestiones presidenciales
Y si el apartado burocrático parece estar arreglado, tal y como se esperaba, en lo que al relevo presidencial se refiere, existe un trabajo que se inició desde que Jorge Bermello dejó públicamente la presidencia y que debe dar sus frutos oficialmente hablando dentro de pocas fechas, aunque sin concretar alguna y con el día 26 de julio con fecha tope, ya que en esa jornada se celebrará la asamblea de accionistas de la sociedad anónima deportiva.
A pesar de que algunas opciones barajadas se frustraron al no aceptar las personas elegidas, a día de hoy todavía quedan algunas puertas abiertas, de las cuales podría saltar una sorpresa para propios y extraños después de todo lo sucedido hasta hoy.
La continuidad de varios miembros de la directiva, de los que más y mejor trabajo han realizado, parece asegurada, pero no sucede así en el puesto presidencial y la cuestión principal es buscar una cabeza visible para lo que las reuniones no cesan durante todo el día.
Sin prisa, pero sin pausa y esperando que en los próximos días se pulse la tecla definitiva para que el «nuevo proyecto» cobista empiece a andar, todavía queda faena.