La casualidad ha querido que de nuevo Italia y España jueguen el último partido de la Eurocopa, en la final. Pese a todas las fortalezas de Italia, creo que España defenderá su título. Los italianos tuvieron que correr mucho más. Es increíble cómo el creador de juego Pirlo se ha convertido en el puntal del equipo, asistido por Montolivo. Y con Buffon Italia dispone de un portero que da dos pasos y agarra la pelota abajo mientras otros colegas vuelan por el aire. De máxima categoría.
En España está débil el cerebro, es decir Xavi e Iniesta, los directores del juego del Barça. Del Bosque los cambió en los últimos partidos para cuidarlos un poco pero a la final van a llegar al límite. No soy amigo del sistema 4-6-0 de España porque no tiene un finalizador, y necesita muchísimas oportunidades para definir los encuentros. Pero los españoles se han acostumbrado a refugiarse en la posesión de la pelota y en sus pases cortos. Nadie puede pararlos, aunque Croacia, con un marcaje personal a Xavi, estuvo cerca. También los portugueses en la semifinal lo lograron durante una hora. Luego, se impuso de nuevo el modo español de hacer fútbol. España puede confiar en una defensa a prueba de bombas con Ramos, Piqué y el portero Casillas. Entre Buffon y Casillas se decidirá quién de los dos es nombrado portero del año por quinta vez.
España es mi favorito, pero si Italia logra repetir la actuación del primer partido tendrá sus posibilidades de ser campeón de Europa.
En Alemania dominaba un sentimiento de que su equipo ya era campeón de Europa, por lo que aún decepcionó más la merecida derrota por 2-1 ante Italia, viejo rival y temido oponente. A Italia solo se le puede vencer si se juega con mucho ritmo y presión, algo no pasó en la primera mitad. Simplemente hay días en los que no sale. Italia ha sorprendido de nuevo. La preparación fue turbulenta debido a los interrogatorios, las suspensiones y las detenciones en relación con el escándalo de arreglo de partidos y apuestas ilegales.
Pero ya en el primer partido llamó la atención al alcanzar un empate 1-1 contra España. Muchos pensaron que fue el mejor partido de la primera fase. Todo el respeto a los italianos y a Cesare Prandelli, que confío en el complicado Mario Balotelli. Hay que admitir simplemente que es un futbolista extraordinario que aún puede decidir muchos torneos si un técnico lo controla como ha hecho Cesare Prandelli.