Los goles de la selección alemana suelen desnudar el costado más pasional de Angela Merkel, pero la canciller podría tener que cuidar sus gestos de victoria al asistir hoy al delicado partido ante Grecia por los cuartos de final de la Eurocopa.
En Internet circulan numerosas fotos de una Merkel eufórica, con los brazos levantados y el grito de gol en la boca, como ocurrió la semana pasada con el triunfo ante Holanda en la Eurocopa. Pero gestos como ese podrían interpretarse mal en el cruce de hoy ante Grecia, un país que se siente oprimido por el dictado de ahorro alemán y donde la canciller no es precisamente popular.
«¿Hasta qué punto puede celebrar Merkel un gol ante Grecia?», se pregunta hoy Bild. Según el diario sensacionalista, en la delegación alemana que asistirá al partido en Gdansk se recomienda mantener las formas. «Los ademanes de victoria podrían estar fuera de lugar. El lema de la Eurocopa es el respeto. El fairplay del fútbol debe trasladarse a la política», cita el diario a Jorgo Chatzimarkakis, eurodiputado liberal alemán de origen griego. Por el contrario, el gobierno alemán considera que la canciller debe sentirse libre para celebrarlo a su manera. «Creo que su alegría será evidente si el lado correcto marca un gol», dijo el viceportavoz Georg Streiter.
El partido entre la primera potencia europea y el país más golpeado por la crisis viene rodeado de una ambiente de rivalidad que va más allá de lo futbolístico. «Nuestros chicos mostrarán que los alemanes no solo saben ahorrar, sino también jugar al fútbol», declaró el ministro del Interior Hans-Peter Friedrich, mezclando arriesgadamente deporte y economía.
Hasta qué punto los gestos políticos tienen una delicada proyección al fútbol quedó claro con el Alemania-Holanda en la fase de grupos. Merkel acudió al partido con una chaqueta beige, como muestra la foto de su celebración del gol, aunque había llevado el resto del día otro naranja. A último momento se cambió para evitar vestir el color del rival.