Deportivo

La redención de Zé Castro

El central llega revitalizado a Primera tras su mejor campaña en A Coruña

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Zé Castro disfruta de su verano más tranquilo. Se había pasado los dos últimos en el escaparate, pero sobrevivió. Al margen de Valerón, quizá no haya habido otro deportivista que haya aprovechado tanto el descenso. El central vuelve a Primera como un jugador nuevo, dispuesto a borrar la mancha del descenso y también la de su supuesta fragilidad mental, que le acompaña desde que irrumpió en España en las filas del Atlético de Madrid. Puede que, si Colotto finalmente deja A Coruña, hasta tenga que asumir un liderazgo completamente inesperado.

El camino que recorrió desde el último rincón del vestuario hasta la apoteósica celebración del ascenso en Riazor, cuando la afición lo reconoció como uno de los suyos, da para escribir un libro. A Oltra no le cuadraban las cuentas con Aythami, pero una sanción del canario abrió la puerta a Castro y, de pronto, todo funcionó. Veloz al corte, cerró las vías de entrada hacia la portería propia, mientras su exquisito golpeo del balón dio salida en largo al ataque.

Pero surgió un contratiempo: el síndrome del minuto 70. En ese tramo de los partidos el jugador, de 29 años, tenía que ser sustituido aquejado de molestias musculares que desaparecían al día siguiente. Sus compañeros se conjuraron para conseguir que superase esos temores, al tiempo que Oltra, paciente, optó por la táctica del palo y la zanahoria. Lo abroncaba -«no es normal que en el minuto 60 se te suba un gemelo», dijo tras un partido- y hasta llegó a enfrentarse a él públicamente, como cuando el jugador le pidió el cambio en el partido contra el Almería en Riazor. Eso sí, el domingo Zé Castro siempre jugaba.

«Para él fue un año espectacular, inolvidable. Está lleno, muy contento. Necesitaba una temporada así, con la confianza del entrenador y de la afición», afirma su agente, Nuno Rolo. Al jugador le aguardan nuevos desafíos la próxima temporada, la última de contrato con el Dépor. El primero, la permanencia de su equipo. Si triunfa, quizá recupere su puesto en las convocatorias para el Mundial del 2014, después de quedarse fuera de la lista final para el torneo del 2010 y ni siquiera entrar en las quinielas de cara a la Eurocopa.

«Está deseando mostrar que tiene capacidad para jugar en Primera», incide el agente. Su última victoria como titular en la máxima categoría se remonta al 13 de septiembre del 2009. Demasiado tiempo hasta para un superviviente.