No sería justo decir que la escasez agudiza el ingenio. Si acaso, parece más preciso apuntar que las estrecheces han servido para conducir a la lógica. Mientras la crisis se traga clubes deportivos o cada día se conoce una nueva renuncia a seguir en la competición, el Xallas y el Santa Comba, dos clubes que esta temporada han sido rivales en el grupo Norte de Preferente, la próxima campaña defenderán el mismo pabellón. Así lo han decidido sus socios en asamblea. Y podrían ser tres conjuntos distintos y un solo escudo compartido si los socios del Castriz deciden sumarse a la iniciativa, en cuyo caso su equipo sería el filial. Salvo sorpresas, se completará el triángulo.
Esta misma semana comienzan las reuniones de las directivas para dar forma al nuevo proyecto. El nombre está decidido: Xallas de Santa Comba. Y los colores apostarán también por la fusión del naranja y el verde, los distintivos de los equipos de origen.
Son cuestiones de intendencia que se superarán sin mayores problemas. Lo más difícil en este tipo de escenarios es la conciliación de las sensibilidades y rivalidades. Y también ahí había terreno ganado. Tan es así que en las asambleas que ratificaron la fusión hubo caras repetidas, porque no son excepciones los socios de un club que también tienen el carné del otro.
Santa Comba y Xallas no solo venían compartiendo aficionados. A la hora de buscar recursos pescaban en los mismos caladeros. Y por ahí sí que se empezaban a notar, cada vez con más fuerza, los efectos de la crisis. Conseguir colaboraciones es cada vez una tarea más complicada. Y encontrar respuestas del tipo «a ver cando vos poñedes de acordo», más que en un soniquete devino en cantinela y en aviso a navegantes.
Esta temporada, el Santa Comba ha manejado un presupuesto de unos 180.000 euros incluyendo el equipo de Preferente y las representaciones de base en todas las categorías. El Xallas se quedó en 85.000, pero no tutela ningún conjunto en la cantera. El Castriz, si se suma, lo haría como filial y manteniendo su actual estructura.
El Concello no solo ha dado todas sus bendiciones sino que, de alguna manera, apadrina la iniciativa. Así lo reconoce el alcalde, Antonio Landeira: «Apoiamos que esta fusión sexa unha realidade. Falta o Castriz, que xa ven funcionando como filial do Santa Comba, e pensamos que se vai sumar tamén. Cremos que o máis importante é pensar no fútbol base e ter unha estrutura na que sexa posible que haxa rapaces que acaben chegando ao primeiro equipo».
En lo que respecta al apartado económico, el regidor confirma que el Ayuntamiento está por la labor de colaborar, pero advierte de que todavía no es el momento de hacer números: «Unha das condicións que puxemos é que os clubs que entran na fusión o fagan sen números vermellos. Se teñen débedas ata o de agora, terán que facerse cargo delas. E máis adiante, cando se vaia poñendo en marcha o novo proxecto, xa empezariamos a falar de cifras».
El próximo día 30 los clubes deben confirmar en la Federación Galega de Fútbol su inscripción. Y, salvo sorpresas, habrá un nombre nuevo en Preferente: el Xallas de Santa Comba.