Jesús Navas marcó en el minuto 90 y España respiró tranquila tras su peor partido en la Eurocopa pero que le mete en cuartos de final como primera de grupo. La rocosa y aguerrida Croacia, con las gotas justas del talento de Modric, puso en un buen aprieto a la selección de Del Bosque, desorientada y espesa, huérfana de su mejor juego y paralizada en sus variantes. Le salvó la boya de un Iniesta que nunca se escondió y la chispa de Cesc desde el banquillo. Entre ambos cocinaron el gol de Navas, que maquilla los males de la selección (0-1) camino de la fase decisiva del torneo.
Lejos del biscotto, con el partido apartado de la textura esponjosa del postre para tener los bordes afilados de codos y tacos croatas en cada balón y en cada salto dividido, España tuvo dificultades imponiendo su ritmo. Más bien carecía de él, en medio de la maraña ajedreceada de Croacia. Remozó Bilic su once inicial, prescindió de Jelavic para dejar solo a Mandzukic en punta y reforzó su entramado defensivo con Vida y Srna. Con ese panorama, a España sólo le cambiaba las constantes las conexiones entre Silva e Iniesta, los dos futbolistas con más inspiración y con capacidad para poner otra velocidad al juego.
Suya fue la mejor jugada en la que Iniesta tiró forzado delante de Pletikosa. Añádanse dos tiros lejanos de Ramos y Piqué, y un disparo de Torres tras el único contraataque bien hilado de España, y ahí terminó el balance ofensivo de una selección que tendió al trote y al toque sin profundidad. Mientras, Croacia, después de unos minutos de presión intensa desde el repliegue en su campo, esperó, y ni siquiera alteró su ritmo cuando Italia marcaba en el otro partido del grupo y le eliminaba de la Eurocopa. Mandzukic hizo millas de presión pero apenas tocó un balón en ataque. Fue cuando Sergio Ramos pecó de exceso de fogocidad y pudo cometer penalti sobre el ariete del Wolfsburgo. Perdido Modric como un ançonimo bregador más, Croacia tiró de rudeza (cayó en innumerables infracciones), tiró sólo una vez a puerta (Pranjic, sin consecuencias) y aguardó un error de España en la salida de la pelota y explotar la rapidez y superioridad física de sus jugadores.
España se espesó con el paso de los minutos cocinando el toque ante Croacia. Perdido el faro de Iniesta y Silva, con Arbeloa flotado por la defensa croata e ignorado por sus compañeros, Torres apenas dispuso de ocasiones, minetras Xavi, Alonso y Busquets se estorbaban entre tanta pierna. Ni los dos últimos iniciaron ni Xavi se asomó a la media punta. La cosa empeoró tras el descanso porque entraron en juego las emociones: la responsabilidad, el temor al fracaso de un gol croata que eliminaba a la campeona. El susto se materializó cuando Luka Modric, en una de sus pocas apariciones, puso toda su clase en un centro con el exterior que encontró la cabeza de Rakitic. Casillas respondió a su fama y salvó el gol croata.
La ocasión de Croacia plasmó la evidencia de que España se estancaba peligrosamente obligó a Del Bosque al primer cambio. Torres se fue al banquillo por Jesús Navas. España se quedó sin remate y añadió ese defecto a su falta de juego. Quiso corregir ambas fallas Del Bosque con Cesc, que salió por un perdido Silva. Los cambios y el paso de los minutos penalizaron aún más a España, que se rompió y se expuso a las contras de Croacia, donde Modric reinó imperial. Perisic disparó con timidez para la parada de Casillas, y en la jugada siguiente Busquets evidenció que no es delantero en la única jugada en la que España consiguió superioridad y velocidad.
Cuando los pilares de Corluka y Schindelfeld comenzaron a flaquear, Iniesta y Navas estrellaron sus disparos en Pletikosa, y Cesc, que congeló el tiempo en el área, no se decidió a chutar porque no confió en su zurda. El todoterreno del Barcelona, delantero en España y centrocampista en su club, semejó más fresco en el tramo final y dio más sensación de peligro. Encontró resquicios España en medio del acongoje general porque Iniesta nunca dimitió y Navas siempre se ofreción. Cesc encontró el desmarque del primero, que asistió al sevillano para el gol del alivio nacional. Incluso en medio del suspiro, Del Bosque provocó la incredulidad de todos introduciendo a Negredo por Xavi después del tanto de la victoria, que deja a España en cuartos de final como primera de grupo, pero con más dudas todavía de las que arrojó el empate inicial contra Italia.
0.- Croacia: Pletikosa; Vida (Jelavic, min. 66) , Corluka, Schidenfeld, Strinic; Rakitic, Vukojevic (Eduardo, min. 80); Srna, Modric, Pranjic (Perisic, min. 66); Mandzukic.
1.- España: Casillas; Arebeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Xavi Hernández (Negredo, min. 89), Busquets, Xabi Alonso; Silva (Cesc Fabregas, min. 71), Iniesta y Fernando Torres (Jesús Navas, min. 61).
Goles: 0-1, min. 87: Jesús Navas
Árbitro: Wolfgang Stark (ALE). Mostró cartulina amarilla a los jugadores de Croacia Corluka (min. 27), Srna (min. 44), (Strinic) min.53) y Rakitic (min. 90).