Si había alguna duda, ayer quedó resuelta. Rafa Nadal es un auténtico extraterrestre como deportista. Lo confirmó con la demostración realizada en la final de Roland Garros. Ganar un torneo tan exigente durante siete ocasiones no está al alcance de casi nadie. Sí lo puede conseguir él. Gana con contundencia, además, demostrando su enorme superioridad en tierra batida. Porque en todo el torneo no cedió un set hasta la final, una tercera manga que se le escapó por las condiciones en las que se tuvo que jugar con lluvia. Salvo ese lapsus, jugó un tenis increíble durante casi todo el partido y en el final de ayer ha vuelto a dominar el partido porque es superior a Djokovic.
Con este título de Roland Garros, Nadal supr los seiss que ganó Bjorn Borg, pero creo que va a ganar bastantes más. Porque si analizamos a sus rivales actuales y las jóvenes promesas que pueden aparecer, no vemos a nadie que le pueda parar en tierra batida. En estas circunstancias, y cuando creo recordar que suma 11 títulos de torneos del Grand Slam, por qué no pensar en que pueda superar los 16 de Roger Federer. No está tan lejos. Solo le faltan cinco y acaba de cumplir los 26 años.
Hablamos de un jugador que ya ha ganado los cuatro grandes sobre tres superficies diferentes. No me extrañaría que dentro de un mes lo veamos levantando el trofeo de Wimbledon, como ya ha conseguido en alguna otra ocasión. Ahora mismo su confianza es tal, que puede conseguir de nuevo lo que se proponga.
Hablamos de récords, pero yo creo que su principal preocupación radica en mejorar cada día, porque así el resto llega solo.