Un maleficio de Segunda

El Deportivo nunca ha ganado en Balaídos en la categoría de plata

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El Deportivo, que ha regresado en los últimos tiempos con buen sabor de boca de sus visitas a Balaídos, acudirá en esta ocasión dispuesto a romper una estadística no tan favorable: nunca ha ganado en el campo vigués en Segunda División.

Algunos de los protagonistas de tales clásicos en la categoría de plata relataron sus recuerdos para La Voz en vísperas del partido de este mediodía.

Así, el exdelantero céltico Pichi Lucas dirige en la actualidad al filial en la Segunda B. Recuerda que en su época de futbolista llegó a disputar algo más de media docena de derbis cuando al Celta se le conocía como «equipo ascensor». «Me viene a la memoria un derbi que jugué en Balaídos en Segunda División y con Arsenio Iglesias en el banquillo deportivista. Creo que le ganamos 5-1, con tres goles míos. Nuestro entrenador era Félix Carnero. Curiosamente, ese año logramos ascender a la Primera División. Fue una de las mayores goleadas que conseguimos de estos últimos tiempos».

Fueron tantos partidos de rivalidad contra el Deportivo los que disputó Manolo, el gran capitán, como también se le conoce en la historia futbolística del Celta, que ya perdió la cuenta. Su etapa como jugador se prolongó desde el año 1966 al 1982. Por más que eche la vista atrás, considera que «los derbis siempre son iguales o parecidos, independientemente de la época e incluso de los protagonistas, porque son partidos especiales, que se viven con mucha anterioridad a la fecha señalada».

Dureza, pero respeto

El exblanquiazul Ramón Piña lo ve desde otro punto de vista: «Es cierto que nosotros no ganábamos allí, pero ellos tampoco ganaban mucho aquí. Eran siempre partidos muy duros, reñidos, trabados y a cara de perro, que se decidían por la mínima. Yo soy del Dépor, pero siempre respeté mucho al Celta. Es más, tengo buenos amigos en aquellos equipos. En el campo cada uno iba a lo suyo y luchaba a muerte por cada balón, pero luego nos llevábamos bien».

«Mi recuerdo más fuerte de aquellos años es una ocasión en la que salimos de Balaídos en el suelo del autobús por culpa de las pedradas que nos tiraban a los cristales. Son cosas que pasan y que en el fútbol actual ya no se dan», añade el que fuera defensa del equipo coruñés.

Andrés Pardo, que jugó como extremo y defensa en el Deportivo, recuerda perfectamente algún episodio desagradable en el transcurso del derbi gallego: «Yo lesioné a Del Cura en un Celta-Dépor de 1976 (1-1). El partido estaba muy caliente desde los primeros minutos, cuando nos lesionaron en la rodilla a Canario, que por cierto no pudo volver a jugar nunca. Yo hice una entrada fuerte y le pillé el pie de apoyo y le hice una fractura. Era un gran jugador, que volvió a jugar y nos volvimos a encontrar en un terreno de juego, pero son cosas que pasan».

«La semana del derbi siempre era especial. Lo notabas por la calle y en el trabajo, que los compañeros te preguntaban: ?¿No estás nervioso?? Luego había gente que se transformaba en el campo, a la que el carácter competitivo y el ambiente que se vivía le podía», relata el exfutbolista.

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