FÚTBOL AMERICANO

El otro fútbol echa raíces

El Black Towers encarna la progresión del fútbol americano en Galicia, con expansión hacia Portugal y el resto de España y a la espera de una federación

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Tan solo media docena de años después de su germen, el fútbol americano ya experimenta un notable crecimiento en Galicia. Proliferan los practicantes y los equipos, y una vez armada la Liga autonómica, el fútbol americano gallego tiene presencia en el campeonato portugués y la tendrá en la futura Liga norte española. A nivel estatal, los clubes están a la espera de recibir la documentación necesaria por parte del Consejo Superior de Deportes para constituir la federación española.

«En cuanto la agrupación española sea federación, este deporte tomará impulso. Porque engancha. Tantos millones de estadounidenses no pueden estar equivocados», apunta distendidamente el presidente de la Asociación Gallega de Fútbol Americano, David Rodríguez.

También es miembro del Galicia Black Towers, equipo de referencia en el noroeste y fruto de la fusión puntual desde el año 2009 del Teo Black Thunder y A Coruña Towers para poder participar con garantías en la Liga portuguesa.

«Internet ha dado un impulso a estos deportes, porque es la mejor manera de contactar con gente que los quiere practicar», analiza. Así comenzó la historia del fútbol americano en Galicia, alrededor del año 2006. David Rodríguez se unió a los seis meses, con el proyecto el fase de iniciación. Allí estaba también Adrián Docando, ahora presidente del Trasnos de Ferrolterra. Entonces, este grupo improvisado se reunía en los parques urbanos gallegos para practicar la modalidad de flag (sin casos ni corazas y con placajes simbólicos).

El año 2008 establece un hito gracias al cual Galicia cuenta ahora con tres equipos (el Galicia Black Towers, el Trasnos CFA, derivado del Coruña Towers, y el San Francisco de Teo, club multidisciplinar con sección de fútbol americano) que compiten en la modalidad de tackle. En aquel año, un campus con el Mariners de Gijón de Jesús Cosíe, uno de los ochenta equipos que practican este deporte en España, con Cataluña y Valencia como bastiones.

Aseo en el lavadero de coches

De aquel encuentro surgió la asociación gallega, de la que David Rodríguez se hizo presidente por el capricho de una moneda que repartió suertes tras un partido de flag. «El primer año entrenábamos en el parque de Vioño, y cuando llovía y nos embarrábamos, nos lavábamos con la manguera del lavadero de automóviles que hay allí. Además, no pudimos comprar las equipaciones, que cuestan unos 300 euros, hasta el año siguiente. Ahora, vienen de Holanda, Dinamarca, Alemania y Baleares», pone como ejemplo de la voluntad inicial.

Los matices técnicos llegaron desde Teo con la presencia de David Siso y Ricardo Concu, exjugadores en Estados Unidos e Italia, respectivamente. El segundo campus con los Mariners fue la confirmación definitiva de que en Galicia germinaba el fútbol americano.

Un amistoso de San Francisco en Portugal deriva en la fusión con los Coruña Towers para competir en la Liga lusa con dignidad (lo consiguen, de hecho, a tenor de los resultados). Los Trasnos crecen a su aire. Y nacen los Vigo Guardians. «Crecemos con lentitud, pero con paso firme», confirma David Rodríguez. «En la Liga gallega de flag intentamos potenciar las categorías inferiores y jugar con júniores», añade.

Táctica y juego limpio

El presidente de la Asociación Gallega de Fútbol Americano destaca la carga táctica de un deporte que reposa sobre el entrenador y que bautiza a los jugadores como dummies (maniquíes, muñecos de ventrílocuo). «Practiqué baloncesto y es sorprendente la cantidad de movimientos técnicos que son similares, como los defensivos al colocar el cuerpo, la amplitud de piernas...», apunta. «Además, conceptos como la ley de la ventaja universal y que el árbitro no pita las faltas sino que solo las señala con un pañuelo descartan el juego sucio», concluye.

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