Celta

El Celta seduce a la Dama de Elche con su paciencia y sobriedad

La seguridad defensiva de los célticos terminó desquiciando a los ilicitanos

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análisis supo madurar el triunfo

El Celta supo minimizar las virtudes del rival hasta tal extremo que terminó desquiciándolo. La paciencia y la templanza también se pueden aplicar al fútbol. Así fue como sucumbió ayer la Dama de Elche al juego sobrio de los célticos, imponiendo su voluntad a los instintos.

la clave

Expulsiones

El Elche arriesgó en las entradas al límite y sufrió dos expulsiones cuando aún faltaba media hora. Ahí empezó la cuenta atrás para la victoria del Celta, que se hacía de rogar, porque no acertaba en el uno contra uno y le costaba armar su juego de ataque, en un partido que se limitaba a la pelea, pero sin un claro vencedor.

Un cambio premonitorio

Adelantarse a los acontecimientos

El técnico celeste Paco Herrera ejerció de gurú al cambiar a Iago Aspas contra todo pronóstico cuando se iniciaba la segunda parte. Los acontecimientos le dieron la razón. Era carne de cañón para haber sido expulsado, porque ya había visto la amarilla y seguía un tanto revolucionado. Acertó el entrenador de lleno, porque es muy probable que se hubiese quedado antes con un hombre menos.

asignatura pendiente

El uno contra uno

Iago Aspas en la primera parte tuvo dos mano a mano con el portero, sobre todo el primero, en el que terminó estrellando el balón contra el muñeco o tal vez haya sido una gran intuición del cancerbero Juan Carlos, porque sacó las piernas como un portero de balonmano, para desbaratar una clara ocasión de gol. Pero también repitió la misma acción en la segunda parte ante David Rodríguez, cuando lo tenía todo a su favor para marcar.

De menos a más

Cogió el mando tras quince minutos de timidez visitante

El Elche salió convencido de que podía hacer daño arriba, pero terminó jugando a remolque de la propuesta visitante, tras verse incapaz de dominar a su antojo en el ataque, recurriendo a colgar balones a la olla. Pero el Celta fue de menos a más. Logró asentarse en el campo e impuso su mando, con un mayor control en el juego, tanto en el inicio como en la creación.

A Balón parado

Maestría en las faltas

No llegaba el gol, hasta que se produjo una falta en la antesala del área visitante, coincidiendo con la tercera expulsión al Elche, porque no reparó en frenar la internada de David Rodríguez con una entrada antirreglamentaria. La maestría de Quique de Lucas en el lanzamiento hizo inútil la estirada del portero.

Por las bandas

Abrir el campo

Pese a la notoria superioridad numérica, el Celta no acertaba a abrir el juego por las bandas, por lo que casi le facilitaba las cosas al rival, metido atrás con sus escasos efectivos, para prodigarse en alguna contra, aunque sin éxito, porque la defensa celeste estuvo siempre expeditiva. Por fin, el Celta consiguió armar un ataque por la izquierda para matar el partido.

seguridad defensiva

Sobriedad

En el plano defensivo el Celta sigue siendo un seguro de vida. Volvió quedar a cero.

Iago Aspas, con una amarilla por protestar, fue cambiado en el descanso. CARLOS RODRÍGUEZ LOF