Después de batir el récord de victorias seguidas, al Dépor lo mueve esta tarde la rutina de ganar. A caballo de la ola buena, con sus propios defectos como único techo, solo le queda sumar tres nuevos puntos y esperar a que sus rivales vayan pinchando. No hay signos de alarma en un vestuario al que Oltra parece haber blindado contra la autocomplacencia y al que hasta las lesiones respetan. Salvo contratiempo de última hora, Aranzubia y Guardado formarán en la alineación.
El meta, que se dolió de la espalda hasta ayer, completó con normalidad el entrenamiento y volverá a defender la portería. Guardado, vital en los esquemas, jugará pese a su elongación en el vasto externo del muslo derecho, un músculo que, aseguran, resulta secundario para un futbolista. Así debe ser, pues Bruno Gama, el ocupante de la banda derecha afectado por una rotura fibrilar en la misma zona, jugó de inicio el pasado domingo y todo apunta a que volverá a hacerlo esta tarde. Además, Laure retornará al lateral derecho en detrimento de Seoane, quien ocupará un puesto en el banquillo, donde, en cambio, no se sentarán ni Ayoze ni Jesús Vázquez, descartados.
El líder pugnará, además, por no sentirse dominado en su propia casa. Con la espina aún clavada de la reciente visita del Villarreal B, al que venció sin balón, Oltra y sus futbolistas se empeñan en convertir el choque en una especie de reválida de aquel. Aunque de cimientos similares, este Barça B no gozará del factor sorpresa del Submarino Amarillo. Aunque muchos no han alcanzado la veintena, todos hablan de la nueva perla Deulofeu (17 años), de De los Santos (21), titular la semana pasada contra el Osasuna, de Riverola (21), que jugará la próxima campaña en el Calcio con el Bolonia, o de Rafinha (19), el hijo pequeño de Mazinho.
Su punto débil en Riazor se sitúa en la defensa, casi desmantelada al completo por el primer equipo, que llamó a los centrales Muniesa y Bartra, así como al lateral derecho Montoya, una pesadilla en la primera vuelta. Entonces, los coruñeses ganaron por 2-3 tras marcar tres goles y sufrir toda la segunda parte. Ahora solo piensan en mantener la velocidad de crucero.