Una nueva lesión devolverá a Manuel Pablo a la enfermería. En realidad, apenas la ha abandonado esta temporada, aquejado de un sinfín de dolencias fibrilares. Ayer se conoció la última, una lesión muscular de grado uno (es decir, la más leve, sobreestiramiento, distensión o elongación) en el sóleo de su pierna derecha. El via crucis del capitán deportivista había comenzado el 3 de septiembre con una rotura en el bíceps femoral de la misma pierna, de la que acabó recayendo y lo mantuvo de baja hasta mediados de noviembre. Jugó los minutos finales en Las Palmas y la Copa contra el Levante, donde se volvió a lesionar, esta vez en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Recibió el alta el pasado viernes, pero no entró en la convocatoria para Alicante.