Aunque incluyó la posibilidad de batir la marca histórica de victorias del Dépor entre los alicientes de la visita al Hércules, Oltra quiso no perder de vista el objetivo final al que está obligada su plantilla: «Nadie se acordará de la racha si al final de temporada no subimos». El entrenador considera que el partido de mañana es «especial, pero no determinante». «Es especial por varios motivos: porque es el único que nos ganó en Riazor [0-1 fue el marcador final el 4 de septiembre], porque a día de hoy es un rival directo, por seguir líder y con confianza, y porque también es bonito batir el récord de victorias del Deportivo, pero no va a ser determinante lo que suceda ni para un equipo ni para el otro», comentó.
Oltra afirmó que intenta evitar por todos los medios que «ni el halago ni la crítica, desmedida sobre todo, hagan mella en el grupo» que tiene en sus manos.
«He visto entrenar bien al equipo y nada me hace pensar que no vaya a competir bien. El fútbol no tiene memoria, solo vale el presente. Lo que hemos logrado y el escudo que llevamos no vale para nada cuando el árbitro pita el inicio del encuentro», recordó.
En la pelea por el ascenso, el técnico ve «a todos los rivales fuertes, ninguno ceja en su empeño -añadió-, cada uno con su estilo, características y argumentos». «Estamos todos los de arriba en ritmo de récord de puntuación, pero no sé por dónde va a ir la competición. A día de hoy parecen necesarios más de 80 puntos para ascender de forma directa. Parece una carrera de fondo y los enfrentamientos directos son importantes», subrayó.