Dicen algunos entrenadores clásicos del fútbol que los equipos se hacen de atrás hacia adelante. De ser así, el primer hombre sería el portero. En este aspecto el Celta siempre ha tenido buen ojo. En su historial figura el nombre de algún guardameta que, tras vestir la elástica celeste, se enfundó la roja de la Selección Española, como le sucedió a Cañizares.
Pero también tuvo otro cancerbero que incluso hacía goles y dejó su récord de imbatibilidad en 687 minutos en la Segunda División. Fue Fenoy. Aunque el mayor tiempo sin encajar lo protagonizó Capó en Segunda B (794 minutos). El récord en Primera División sigue en manos de Cavallero (589 minutos). Solo cinco minutos le faltaban a Yoel en el partido del Murcia para igualarlo. Cayó lesionado y tendrá que pasar seis jornadas en blanco para recuperarse. Esta situación obliga al entrenador Paco Herrera a cambiar el candado en la portería. Ahora la llave la tiene Sergio. Lo curioso de la portería céltica es que los tres guardametas hablan gallego. Debe ser la primera vez que cuenta con tres futbolistas de la tierra para estar debajo de los palos. Porque el joven vigués Rubén es ahora el segundo de a bordo y con solo 16 años. Todo un papelón si se llegase a lesionar Sergio, aunque tiene ya cierta madurez para salir airoso y, lo que es mejor, la confianza del grupo.
Quizá sea esa esperanza, o la fe en creer que se pueden hacer las cosas bien, lo que ha repercutido favorablemente en el estado de ánimo de Sergio Supo echar el cerrojo cuando sustituyó a su compañero en un momento comprometido y ahora se muestra igual de tranquilo para afrontar la titularidad.
Sus primeras palabras, tras el entrenamiento de ayer en A Madroa, fueron para reiterar que «a nadie le gusta salir a jugar cuando se lesiona un compañero. Pero ese tipo de contratiempos les sucede a los futbolistas».
Sergio se lo toma como una nueva oportunidad, «para ayudar al máximo al equipo». «La dinámica del Celta también me ayuda a tener más tranquilidad y a seguir por esa línea de no encajar goles, porque siempre va a repercutir en beneficio de todos», añadió.
Al preguntarle por el guardameta del filial, Rubén, no escatimo elogios para encumbrar su trayectoria. «Cuando llegué aquí, Rubén era juvenil del último año. Tiene 16, por lo le espera un brillante porvenir de continuar con su trayectoria. El único consejo que le daría es que esté tranquilo y que aproveche esta oportunidad de ir con el primer equipo, porque es muy bonito», explicó. «Es un portero con unas grandes cualidades y que apunta alto. Yo le deseo lo mejor para su carrera futbolística», reiteró.
A Sergio le cogió de sorpresa el dato de que el Celta cuente con tres porteros gallegos: «No había caído en ello. Es un dato muy positivo, porque dice mucho en favor de la cantera gallega. Es para que estemos orgullosos y mostremos la valía». Terminó diciendo que la titularidad no le afecta en los entrenos.