El factor campo es un dato que valora muy positivamente el central Oier para los dos próximos compromisos del Celta en Balaídos. «Es una situación inmejorable para seguir demostrando que seguimos fuertes. En casa estamos sacando los partidos adelante, por lo que estos seis puntos nos pueden consolidar en los puestos de arriba», manifestó. Pero en este momento solo quiere centrarse en la visita de mañana del Real Murcia. Teme que les presione arriba y recuerda que «la imbatibilidad es la clave de los buenos resultados». Recalca la dificultad que entraña cada rival, incluso en Girona. Elogia el «dominio y el hambre de ascenso que tiene el Celta». También desea estrenarse en esta Liga en la faceta goleadora.
Acerca de su futuro, tras comentarle que el presidente del club desea su continuidad, comentó que se sentía halagado, pero puntualizó que «todavía no se sabe lo que va a suceder en lo que queda de competición, por lo que el Osasuna también tendrá algo que decir, pero en última instancia me atañe a mí, como es lógico, decidir sobre mi futuro». «Estoy satisfecho y agradecido al Celta, por esta oportunidad que me ha dado y me siento muy a gusto. Si tengo que elegir, me pondrían entre la espada y la pared», argumentó.