Las paperas acosan al Hércules

El doctor Cobián, jefe de los servicios médicos del club alicantino, relata cómo ha vivido esta epidemia que afectó a siete blanquiazules


a coruña / la voz 07/12/2011 06:00 h

Si la Segunda División es una categoría que todos los profesionales del fútbol coinciden en calificar de durísima, para el Hércules lo está siendo más en los últimos meses. El líder de la división de plata está luchando desde septiembre contra una epidemia de paperas que ha afectado ya a seis futbolistas y al preparador físico. Y en medio de esta crisis sanitaria se encuentra un coruñés. El doctor César Cobián, jefe de los servicios médicos del Hércules, ha sido el encargado de tratar a los pacientes y, siguiendo indicaciones de Sanidad, poner en marcha un protocolo de prevención para tratar de evitar el mayor número de contagios posible. Una batalla más que vencer para el experimentado médico gallego en su regreso al fútbol profesional.

«El caso comenzó en septiembre, cuando las cogió un chico del filial. A principios de octubre tuvimos otro caso con otro futbolista del segundo equipo, que en ocasiones se ejercitaba con el primero. Dos semanas después aparecieron de golpe el preparador físico, Aganzo y Míchel. A mediados de noviembre le tocó el turno a Sardinero, y la semana pasada fue Felipe Sanchón el que cayó. Ya solo queda este de 7 casos en 3 meses», relata el médico herculano.

Un contagio importante pero al que el doctor Cobián, aun sin quitarle importancia alguna, no quiere que sirva para generar alarma: «Dentro de lo que se puede controlar un virus, en este caso lo está. Desde el primer momento pusimos el asunto en conocimiento de Sanidad y hemos trabajado de acuerdo con sus indicaciones».

El hecho de que las paperas hayan afectado tanto al segundo como al primer equipo complicó un poco la labor del galeno, dado que tuvo que actuar sobre tres plantillas: primera, segunda y juveniles, ya que algunos de estos se entrenan con el filial. El protocolo empleado fue el habitual. «En primer lugar hubo que revisar las cartillas de vacunación de todos y vacunar a aquellos que no lo estaban. Las paperas forman parte de la triple vírica, que se inyecta en dos dosis. Ahora estamos empezando con la segunda. El siguiente paso a seguir fue que a aquellos que enfermaron hubo que aplicarles un aislamiento domiciliario de 10 días. La tercera actuación fue de carácter preventivo para tratar de que el número de afectados sea el menor posible».

Botellas de agua individuales

La prevención ya de por sí complicada en el caso de las paperas (se contagian desde tres días antes a tener los síntomas de la enfermedad), se hace más difícil de controlar en un equipo de fútbol. «Hay que darse cuenta de que es un grupo que pasa muchas horas junto, comparte vestuario, suele beber de las mismas botellas, se abrazan e incluso besan cuando marcan goles... Y sobre esto hay que actuar. Por ejemplo, lo primero que hicimos fue eliminar las botellas grandes de agua y solo usamos las de 250 centilitros. Y, botella abierta, botella a la basura, aunque no se haya acabado. Ademas, no se comparte».

Dentro de lo malo que ha supuesto tener siete casos -«no hay que alarmarse y esperemos que no haya más, pero no se puede asegurar aún que no nos encontraremos con algún otro», apunta Cobián-, el médico del Hércules destaca que solo uno de los afectados sufrió también orquitis (inflamación de los testículos como consecuencia de las paperas y que en algunos casos deriva en esterilidad). «Dentro de lo que estamos sufriendo aún podía ser peor», aclara el médico».

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