Pedro Nimo consigue la mínima para el mundial en su debut en maratón


Pedro Nimo dio el primer paso para convertirse en el sucesor de Alejandro Gómez en el mundo del maratón. Como el vigués, debutó con éxito en la mítica distancia. Ayer en Viena firmó una marca de 2h 12m 10s, mínima para ir al Mundial de Berlín. De entrar al final en la convocatoria recogería el testigo de Gómez, que firmó su última participación internacional en París, en el 2003. En la capital de Austria el compostelano acabó en la octava posición, pero por delante tan solo había africanos. Fue el primer europeo, otro dato esperanzador.

A sus 28 años, Pedro Nimo tuvo un debut plácido en el maratón. No parecía un primerizo. Salió cómodo en el pelotón principal de cabeza y por momentos tuvo que frenarse para no quemar fuerzas. Es más, se pasó una buena parte de la carrera pensando cuándo le llegaría el bajón y esperando el encuentro con el temido muro del kilómetro 35. Lo pasó sin pestañear. Sus únicos problemas llegaron entre el 39 y el 41, en una subida, pero para entonces ya había comenzado a descontar hacia la línea de meta.

Buenas sensaciones

«Pasé la media en 1h 05m y después hice un poco más en la segunda mitad. La verdad es que tuve buenas sensaciones en casi toda la carrera. Al principio iba casi frenándome porque era la primera vez que corría un maratón y todos me decían que cuidado con el kilómetro 35. El recorrido era bastante bueno, pero el asfalto era irregular y lo ibas notando, pero el mayor problema fue el calor». Una buena prueba de que llegó sobrado a la línea de meta es que en los últimos mil metros se permitió pegar un acelerón para rebajar en lo posible la marca. Al final se convirtió en el tercer español que hacía mínima para el Mundial de Berlín del próximo mes de agosto. Antes lo habían conseguido José Ríos y Chema Martínez. Los tres debiera formar parte de una selección que todavía recibirá a dos inquilinos más.

De entrada la federación ya se puso en contacto con el gallego para decirle que cuentan con él. Por eso, Pedro Nimo acudió tan veloz como en carrera a solicitar el control antidopaje, clave para la selección y también para amarrar una beca que le permita seguir viviendo del atletismo.

Hasta la fecha todos sus ingresos se reducen a lo que gana en croses y carreras populares. No tiene ninguna ayuda oficial, que por otra parte reclama con insistencia. «Por lo menos tener un poco de estabilidad, porque yo no tengo ayudas ni de la Xunta ni de la Federación».

Nimo está esperanzado con un futuro mejor en el maratón, pero no quiere dar un salto al vacío. Camino de la treintena, ha vivido a caballo del cros y el fondo en la pista con alguna inclusión exitosa en la media maratón, de hecho en Azpeitia consiguió el mes pasado la mejor marca española del año. Por eso antes de consolidarse en la larga distancia quiere asentarse en el 10.000, un excelente campo de entrenamiento para el maratón.

Un futuro esperanzador

Alfonso Ortega, el que fuera su entrenador de toda la vida y su gurú deportivo, piensa que reúne unas condiciones excelentes. «Se desliza bien, tiene poco peso, una planta apropiada y posee una buena técnica de carrera. Pienso que son argumentos que le pueden convertir en un buen maratoniano, una distancia que puede compartir con el 10.000 como hace Chema Martínez», recuerda.

Además, Nimo está a punto de dar un vuelco radical a su vida deportiva. Si el año pasado dejó sus ocupaciones en la cría de caballos para dedicarse en cuerpo y alma a su pasión, ahora está a punto de comprometerse con Manuel Pascua para que el técnico madrileño guíe sus pasos.

Nimo, el ídolo del atletismo popular en Galicia, quiere dar un paso definitivo para colocarse entre la élite del fondo español. Ha llegado el momento y su exitoso debut en el maratón es un aval que en poco tiempo debe confirmar la federación convocándole para el Mundial de Berlín. «En estos momentos me veo allí, pero nunca se sabe». Pedro aún no se lo cree, pero está feliz.

Votación
9 votos