Una trampa mortal llamada N-634

Toni Silva CURTIS / LA VOZ

CURTIS

Los vecinos de Curtis vuelven a pedir medidas tras el accidente del sábado

24 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«No vamos muchas veces, pero cuando vamos lo raro es que no haya un muerto». Lo dice el responsable del parque de bomberos de Betanzos, José Manuel Pérez Abrodos, en referencia a la N-634 por tierras de Curtis. El pasado fin de semana, varios de sus compañeros regresaron a este fatídico asfalto y, una vez más, tuvieron que cubrir con una sábana un cuerpo sin vida, este vez de un vecino de Ordes. En aquel punto, cruce con Santaia y a apenas dos kilómetros de Teixeiro, se congregó una nube de ambulancias, agentes de bomberos, del GES de Curtis -encargados de excarcelar el cuerpo-, de la Guardia Civil, e incluso un helicóptero llegado desde Santiago. Todos trabajaron para que las trágicas consecuencias no fueran a mayores con alguno de los seis heridos, dos de ellos de gravedad.

Pero los accidentes en esta vía son una cuestión estadística. La serpenteante vía que discurre desde la A-6 hasta la glorieta de Sesmonde son 18 kilómetros de subidas y bajadas, con largas rectas que tienen el plácet de los 100 kilómetros por hora en buena parte del tramo. Los vecinos que viven a ambas orillas están hartos de que sus quejas se pierdan en la nada. La media es casi un muerto por año, algo menos tras los arreglos acometidos desde el 2007, pero están seguros de que, tarde o temprano, las ambulancias volverán a concentrarse junto a alguno de los cambios de rasante que serpentean en la N-634. Los episodios de accidentes se cerraron aquí en el siglo XX con una trágica ironía: en febrero del año 2000, un vehículo de la Demarcación de Carreteras con cinco ocupantes chocó contra un camión y murieron dos personas. Apenas un año después, en los inicios del siglo XXI, una mujer de 54 años perdía la vida en el kilómetro 668, el mismo del accidente del sábado.

Desde entonces, se ha sucedido un goteo de colisiones y vuelcos de camiones -uno de ellos, en agosto del 2013, con un incendio que necesitó de ocho horas para apagar las llamas-. Otro de los puntos negros de esta carretera se encuentra en la rotonda de Sesmonde, que reparte el tráfico hacia las localidades de Curtis y Vilasantar. Aquí se concentra un alto porcentaje de los siniestros de esta vía. Recientemente, el BNG de Vilasantar protestó por el pésimo estado del firme.

«Desde o 2003 vimos reclamando ao Ministerio de Fomento que, ante o alto índice de siniestralidade da N-634 ao seu paso polo municipio de Curtis, homoxeneice as medias de seguridade e os servizos cos que hai noutros concellos, pero non temos resposta», explicó ayer el alcalde de Curtis, Javier Caínzos.