La tortilla de Betanzos llega a Bogotá

Los propietarios de La Penela abren restaurante en la capital colombiana, donde triunfan con la cocina gallega


Coirós / La Voz

Hace menos de treinta años, María Barallobre y Antonio Simón abrieron su restaurante a orillas de la N-VI en Coirós. El nombre elegido, La Penela, es hoy una de esas marcas que ha calado en el conocimiento popular de la provincia. Muy poco después de aquella inauguración, este matrimonio abrió otro restaurante en la plaza de María Pita, y en el 2006 iniciaron la conquista de Madrid con el primero de sus cinco restaurantes en la capital, y que serán seis antes de final de año.

Pero La Penela ha trascendido no solo fronteras sino un océano entero. Hace pocas semanas se inauguró un selecto restaurante en un barrio noble de Bogotá conocido como zona G, a apenas cien metros del hotel Four Seasons Casa Medina, la referencia hotelera de esta capital con más de diez millones de habitantes. La Penela ocupa un edificio catalogado como casa colonial inglesa de más de cien años y puede acoger a 250 comensales. Allí viaja todos los meses Javier Simón, uno de los hijos de María y Antonio, y al que dentro de este negocio familiar le ha caído el cargo de «ministro de Asuntos Exteriores». «Lo del jet lag lo llevo bien, viajo muchísimo por trabajo», reconoce. ¿Por qué Bogotá? Porque así se lo sugirió un amigo que vive en la ciudad colombiana. «Me explicó que aquí había un potencial muy grande para un restaurante de este tipo, vimos que es una ciudad bastante segura y estamos muy contentos con la respuesta», explica el joven empresario.

Salto cultural

El salto del Atlántico supone también un salto cultural y de reacción a la carta de degustación que se ofrece. La sola mención de «cocina gallega» despierta curiosidad en los colombianos. «Aquí lo de ‘cocina gallega’ les suena a comida exótica. Pero hay un 15 % de clientes, de la alta sociedad, que ya sabían de nuestro menú, porque los colombianos más ricos suelen tener casa en Miami o en España».

En estas pocas semanas abiertas al público ya han recibido la visita de varios expresidentes de Colombia y otras personalidades de la alta sociedad del país. Y mientras arranca, Javier intenta desatascar bloqueos con la administración colombiana, muy recia a la hora de recibir productos de fuera. «Estamos haciendo la tortilla de Betanzos con huevos de Colombia, el pulpo a la gallega con pulpo americano,? pero espero que en breve podamos enviar todo desde aquí, nuestro propio producto, lo que sin duda afectará a la mejor calidad de los platos», añade Javier.

Fieles a la tradición

De momento, la tortilla (líquida) de Betanzos es la que más curiosidad despierta entre los comensales colombianos. «Ante sus dudas nos limitamos a explicar cómo la hacemos». El salto de miles de kilómetros no va aparejado a un salto en la forma de hacer la comida gallega. Aquí no hay nitrógeno líquido, ni esferificaciones, ni rotavapor? «Somos firmes defensores de la comida gallega tradicional, esa es nuestra filosofía, vamos a lo clásico, a los sabores y texturas de toda la vida».

Aquel viejo restaurante primigenio junto a la N-VI en Coirós será pronto restaurado para convertirse en sede central de la empresa familiar. Desde allí también se coordinarán las labores de embotellado del vino Barallobre, una marca en honor de la fundadora y que se produce a unos quince kilómetros de la ribera del río Ulla. De momento es una producción pequeña, sin comercializar, pero que sí se puede degustar en cualquiera de los restaurantes La Penela.

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