El Ayuntamiento adjudicó la obra de reforma de San Andrés por un importe de 647.529,96 euros y con una idea de futuro: crear un vial flexible que admita, al mismo tiempo, el tráfico rodado y la posibilidad de ser peatonal. En su día, el alcalde indicó que se estudiaban fórmulas mixtas para llevarla a cabo. No se descarta que, por ejemplo, se corte al trafico durante ciertas horas o, incluso, días.
La opción de hacerla exclusiva para peatones de viernes a domingo fue una de las que Carlos Negreira trasladó a los empresarios coruñeses en una reunión que mantuvo con ellos el pasado mes de febrero. Entre las medidas que ya se pueden constatar destaca el ensanchamiento de aceras y el uso de los adoquines. En el plan está previsto un incremento del uso de los pasos de cebra.
El total de la obra aún no tiene fecha de finalización, pero el gobierno local maneja la próxima Navidad como el final de la primera fase (la que se está desarrollando en estos momentos). La reforma se podría acompañar de un plan de rehabilitación de edificios históricos y antiguos de la calle.