El 9 de noviembre del 2009, un vecino de Arteixo se presentó en el cuartel de la Guardia Civil para poner una denuncia contra un amigo. Contó que aquel lo invitó a consumir cocaína, lo llevó a un descampado y allí le sacó un cuchillo de grandes dimensiones, se lo puso al cuello, le obligó a bajarse los pantalones y lo violó.
Los agentes detuvieron al denunciado y el juez lo envió a prisión. Pero tres meses después contó que todo aquello era mentira. Ante esto, el fiscal le imputa un delito de denuncia falsa por lo que pide que sea condenado a un año y tres meses de cárcel.