Cuando la unión es imposible

La rivalidad política ha torpedeado los proyectos de creación del área metropolitana, donde el Consorcio As Mariñas es el núcleo más sólido

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

Era un cadáver sin enterrar. Nació para unir ayuntamientos, pero se convirtió en un elemento de pelea. La mancomunidad tenía como objetivo canalizar las sinergias de la comarca cuando vio la luz en 1986. Pero pronto se antepusieron las rivalidades políticas e incluso los enfrentamientos personales, con el exalcalde de A Coruña Francisco Vázquez como gran aglutinador de rivalidades con otros regidores de la comarca. La única escenificación tangible fueron algo menos de diez reuniones para elegir unos representantes que apenas pudieron fructificar los cimientos de una unión compleja. De hecho, hicieron falta quince años para que se celebrase el primer pleno de este ente que resultó infructuoso. Al igual que ocurre con los grandes proyectos, como el metro ligero, los políticos locales prometían reactivar la mancomunidad coruñesa en las elecciones municipales, para arrinconarla al ostracismo una vez celebrados los comicios.

El alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, es el único superviviente de aquella fotografía fundacional en María Pita, donde se retrataron históricos como Antonio Varela (Cambre), Ramón Rodríguez Ares (Sada), Manuel Pose (Arteixo) o el finado José Fernández (Bergondo).

El germen del Consorcio.

El fracaso de la mancomunidad fue el germen del Consorcio As Mariñas, el vehículo más sólido al que se han sumado los nueve ayuntamientos más poblados del área coruñesa. Fundado en el año 2000, sus pilares de acción son la recogida de residuos sólidos, la promoción turística de estos municipios y una diversidad de pequeños servicios como el de la lacería. Los avances y logros comunes han convertido al Consorcio en el punto de partida más sólido para la construcción de la futura área metropolitana, aunque el ente dedica numerosas energías desde hace meses en desatascar una empresa complicada: la integración de la ciudad herculina.

A Coruña 15.

Es la propuesta reiterada por el Partido Popular para la gestación del área metropolitana. Quince ayuntamientos a quince minutos de distancia de A Coruña, lo que crearía una extensión de 800 kilómetros y medio millón de habitantes. Es una propuesta mutable, ya que la intención es ampliar el radio a medida que se consoliden los servicios del área.

La ambición de Losada.

Desde la alcaldía de A Coruña, Javier Losada alejó como nadie las fronteras de la hipotética área metropolitana. Partiendo del Consorcio As Mariñas como núcleo, el exalcalde socialista propuso incluir bajo el influjo de la ciudad municipios de la comarca de Bergantiños (Carballo, Coristanco, Malpica, Ponteceso, Cabana y Laxe) y de Ferrol, con Narón y Neda como punto más alejados.

Las pequeñas uniones.

Mientras se entierra la mancomunidad y se consolida el Consorcio As Mariñas, la crisis ha apurado a los pequeños concellos a unir esfuerzos y compartir servicios. En unos casos, es la Diputación quien apadrina la puesta en común, como el Consorcio de Servicios Locais inaugurado recientemente entre Sobrado dos Monxes, Vilasantar y Curtis. Pero en la mayoría de los casos, son los alcaldes quienes libremente han contactado con el vecino. El ejemplo se ha contagiado. Aranga, Irixoa y Monfero ya comparten servicios de índole laboral; Oza dos Ríos y Cesuras han anunciado la creación de una guardería para vecinos de ambos municipios; Bergondo y Abegondo también convergen en política social; y Paderne y Miño llevan meses trabajando en un ambicioso plan que abarcará numerosos puntos de entendimiento.