La Diputación celebra esta tarde la Gala de la Cultura, que será presidida por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo. Durante el acto, que comenzará a las 19 horas en el Pazo de Mariñán, se entregarán los galardones a los ganadores de los premios convocados por la institución provincial durante el 2011. La gala servirá de encuentro para representantes de la cultura gallega.
La tasa que desde este año cobra el Ayuntamiento por cada boda (125 euros) no ha disuadido a los ciudadanos en su deseo de casarse en el Palacio Municipal. Los datos hablan por sí solos. En la actualidad, quien pida fecha para contraer así su enlace ya no encontrará disponible ningún sábado entre el mes de marzo y julio. Sí las hay para los viernes, ya que a partir del próximo mes se oficiarán enlaces en las tardes del quinto día de la semana.
De este modo, a las cuatro bodas que pueden celebrarse en la mañana de los sábados, se unen otras tantas en la tarde del viernes. Con esta opción se cumple una de las demandas de un perfil concreto de novios: los que deseaban una boda civil en María Pita, pero en un horario adaptable a la posterior cena-banquete.
Todo ello le supone a las arcas municipales 3.250 euros cada semana. Es el coste de las dos jornadas de bodas en las que intervienen hasta nueve personas. En primer lugar, se necesitan dos auxiliares administrativos. Son quienes se encargan del papeleo, permaneciendo uno de ellos acompañando siempre al concejal que case ese día. La otra persona organiza a los asistentes a la ceremonia. Además, intervienen dos ordenanzas, dos heraldos y un electricista, por si eventualmente pudiera surgir alguna avería. A mayores del personal municipal, a los enlaces asiste el encargado de megafonía.
Aún en el caso de que tuvieran lugar todas las bodas posibles pagando la tasa convenida, cada fin de semana el Ayuntamiento gasta en este concepto 2.250 euros, rondando el coste al mes entre 9.000 y 10.000 euros.
Por ello formaciones como el BNG solicitaron que las celebraciones fuesen más austeras, «sen pompa» al estilo de las bodas en sede judicial y haciéndolas totalmente gratuitas. Sin embargo, desde el gobierno local el edil Roberto Coira defendió en su día el modelo que se da en María Pita, justificando el precio del enlace para evitar que la ciudad se convirtiese en un «paraíso matrimonial».