Hasta bien entrado el día se mantuvo ayer el manto blanco de la helada en prácticamente toda la comarca. Incluso en la ciudad los parques y jardines amanecieron cubiertos y la circulación se vio complicada por lo resbaladizo del firme.
En los concellos más interiores del área coruñesa los termómetros bajaron de cero, sobre todo en Sobrado, Aranga y Curtis, donde se marcaron -2 grados, y Cesuras, Vilasantar, Irixoa y Mesía, que también bajaron de cero. En ninguno de ellos superaron durante todo el día los 8-9 grados de máxima.
Las agrupaciones de Protección Civil tuvieron que recurrir a la sal para evitar caídas y accidentes, como en Bergondo, donde se cubrió a primera hora la carretera entre Miodelo y O Pedrido. También en Betanzos se optó por utilizar la sal en pasarelas y puentes peatonales, como el de madera y en As Cascas, donde también se descargó en la rotonda, así como en la zona de Santa María. A la misma medida se recurrió en el municipio de Oleiros, que decidió cubrir las pasarelas de Perillo para evitar que los pavimentos metálicos supusiesen un riesgo para los viandantes.
A partir de mañana, peor
Aunque hoy se recuperarán ligeramente las temperaturas, a partir de mañana las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología apuntan hacia un empeoramiento.