La portavoz socialista, Mar Barcón, aprovechó el pleno de ayer para defender el que asume como el mayor legado del gobierno bipartito: el Ágora. Asegura Barcón que la gestión realizada por el nuevo gobierno local «refleja que no tiene proyecto y no sabe qué hacer con los equipamientos», al entender que se abre «igual que estaba hace siete meses, sin biblioteca de adultos, sin electrodomésticos, sin servicios sociales y sin oficina de registro». Todo eso coronado, subrayó la edila, por la dimisión del segundo director del Ágora, José Luis Rodríguez, «que salió por la puerta antes de que entrase por ella ningún usuario».
La concejala de Cultura, Ana Fernández, defendió que Rodríguez «ha entendido cumplido su compromiso» tras la apertura del centro. Sobre el equipamiento del Ágora, asegura que no se ha recepcionado por algunas deficiencias, ya que el contratista «olvidó incluir un fregadero y una salida de humo en el aula de cocina», que se suman a otras deficiencias en el ambigú, donde también falta la salida de humos.
Futuro del Colón
Fernández volvió a apuntar ayer que el futuro del Teatro Colón está en manos del presidente de la Diputación, Diego Calvo. «Nós non podemos facer máis», aseguró a preguntas de la nacionalista María Xosé Bravo, que criticó que el ente provincial no adelantase la negociación para evitar el cierre temporal y que pidió una gestión pública del recinto.