Dos empresarias de Cambre se lanzan al mundo de las tartas

En tan solo dos meses han elaborado alrededor de 60 tartas personalizadas.


Cambre / la voz

Vanesa Rama y Alba Caamaño inauguraron Hello Cakes el pasado 15 de abril. Un pequeño local en Cambre les sirve de obrador para la elaboración de originales tartas, cupcakes y galletas personalizadas. Explican que, en realidad, formaron la empresa empujadas por una situación laboral desfavorable y que, tras una temporada en paro, decidieron convertir su afición en negocio. «Ya hacíamos tartas para los amigos, pero llegó un momento en que la demanda era tan alta que no podíamos atender a todos. Además, era un riesgo porque no teníamos registro sanitario? así que decidimos montar la empresa», explica Vanesa. En tan solo dos meses han elaborado alrededor de 60 tartas personalizadas, miles de cupcakes y galletas, y ya están pensando en ampliar su tienda on-line (www.hellocakes.es).

Clases presenciales

También han comenzado a impartir cursos intensivos de elaboración de tartas y, en breve, iniciarán talleres más pequeños para niños y de elaboración de cupcakes. Alba explica que, por ahora, todo lo que hacen en Hello Cakes es por encargo, aunque no descartan la posibilidad de que el obrador también se convierta en tienda física a finales de año. «Iremos tomando las decisiones poco a poco, viendo cómo avanza el negocio», comenta. Ahora, precisamente, es cuando más trabajo tienen, ya que la mayor parte de los encargos que reciben son para bodas, cumpleaños y otras celebraciones con niños, como bautizos y comuniones. De hecho, el próximo mes de octubre estarán presentes con un estand en Expobec en A Coruña y Santiago para promocionarse.

«Todo lo que hacemos es artesano e intentamos que los productos que utilizamos sean de la mejor calidad». Vanesa y Alba insisten en que «no hay nada prefabricado» y que la mayor parte de sus proveedores son de la comarca coruñesa. Únicamente el azúcar lo compran en el Reino Unido: «El de aquí es de melaza y la mezcla nunca queda tan fina como con el de caña», comentan.

Las reposteras son auténticas artesanas. Cada detalle de las tartas que realizan está hecho a mano, moldeando la pasta de azúcar como si se tratase de plastilina. De hecho, para elaborar una tarta de entre 50 y 80 euros necesitan entre cuatro y cinco horas de trabajo artesano. Las tartas de dos pisos (para 40 comensales) son más caras y suelen rondar los 120 euros. Otras más elaboradas, y en las que pueden estar trabajando hasta día y medio, llegan a los 250 euros. «Pero de esas tartas salen 60 raciones», aclara Alba. Las galletas personalizadas, en cambio, son más baratas, y las venden a entre 2 y 4 euros.

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