La dueña de La Provinciana busca el origen de la pensión


02/05/2008 02:00 h

Más de un siglo. Por primera vez en mi vida caminé por el céntrico callejón de San Telmo, que creo que es el único en el mundo al que para acceder hay que llamar a un telefonillo, situado en la Rúa Nueva. Es el rebuscado camino para llegar a la pensión La Provinciana, un histórico negocio del que cuya propietaria, Rosalía Pose Silvariño , busca el origen. Sentados en un sofá de un salón en el que parece que se detuvo el tiempo me muestra su disco duro, una carpeta llena de recortes de prensa añejos, de facturas y de recuerdos. En los más antiguos figura con la denominación de gran hotel de lujo, a pesar de que «solo había dos baños para 68 habitaciones», destaca Rosalía, mientras me enseña una invitación de 1909 para acudir al homenaje a Andrés Martínez Salazar por ser protector de las letras galegas. Hay otras en las que en lugar de Rúa Nueva figura Castelar, el nombre por el que se conoció la calle desde 1899 a 1937. «Pensión completa de 9 a 11 pesetas», leo en un antiguo folleto publicitario. Antes que ella, dirigió el establecimiento su marido, desaparecido hace tiempo, Hernán Lago Rivera , y con anterioridad el padre de éste, José Lago Otero . «Mi suegro entró a trabajar en 1894 y ya lo tenía una tía suya», apunta Rosalía, que está empeñada en conocer la fecha exacta de la inauguración del negocio, que pasó, en más de un siglo, de denominarse gran hotel a fonda, hostal y ahora pensión. Locales con historia. Por la zona centro siguen existiendo residencias de toda la vida como Roma, ahora, durante el invierno, llena de estudiantes, o el Centro gallego, en la calle de la Estrella. «Desaparecieron otros locales como Continental, Sevilla o Victoria», rememora Rosalía al lado de una foto de Alberto Martí en la que se aprecia la belleza del bar La Mezquita y su terraza con sillas de mimbre en el bajo del antiguo edificio de La Provinciana, el de los dos baños, que fue derribado en 1979. «Ahora tenemos dos pisos que utilizamos de pensión con 19 habitaciones», precisa la dueña, que acaba de ceder el testigo del veterano negocio a su hija, Rosa Isabel Lago Pose . «Es la cuarta generación y vuelve el apellido Lago a la dirección», destaca Rosalía con lágrimas en lo ojos. Antes de marcharme repaso de nuevo con la mirada esta pensión, posiblemente la más antigua de A Coruña. «Mira-dice Rosalía- en esta tarjeta antigua figura el número de teléfono 373 y en esta otra el 2875». La dejo con su carpeta intentando encontrar el origen de la pensión.

Seguro que los siguientes protagonistas recuerdan de siempre la pensión La Provinciana. Son los entrañables integrantes del grupo de teatro del Centro de Mayores de Caixa Galicia, que dirige María Dolores Amor, y que alguna vez destaqué en esta sección por el gran nivel que alcanzan sobre los escenarios. Una prueba más de su talla interpretativa es que acaban de regresar de la localidad de Albox, Almería, tras cosechar una gran éxito en el 38 Certamen nacional de Teatro Aficionado, donde representaron la obra de Federico García Lorca , Yerma . Me cuentan que solicitaron su participación en el evento 65 grupos de toda España y sólo 10 fueron seleccionados, entre ellos los coruñeses. Consiguieron, además, el premio a la mejor dirección, que recogió el responsable de sacar brillo al grupo, Víctor Díaz Barús . Ahí tienen al feliz grupo. Una mujer emprendedora Comencé hablándoles de unas mujeres en un negocio más que centenario y termino con otra mujer que inicia su vida empresarial. Me refiero a la profesora de inglés Sally Rabuñal Penela , que acaba de inaugurar la academia que tiene como curioso nombre English please (inglés, por favor). El coqueto local, en el que pretende que los alumnos se encuentren en un ambiente familiar, está situado en el número 126 de la ronda de Nelle. Una mujer emprendedora y viajera ya que impartió clases de inglés, en Londres, la ciudad en la que nació, París y hasta en la República Checa.

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