El trajín de partidos ha hecho mella en Michael Krohn-Dehli. El fichaje más rentable del Celta esta temporada ha dado un paso atrás. Muchos minutos con el equipo y muchos viajes y partidos con la selección de Dinamarca. «Hemos entrenado mucho y en las ultimas semanas igual estaba un poco cansado pero ya me siento mejor y espero seguir trabajando en buenas condiciones», comentó el futbolista.
A Michael tampoco le ha ayudado la polivalencia. Llegó como hombre de banda izquierda pero su casi ilimitado muestrario de prestaciones le ha llevado a jugar en el trivote e incluso en alguna ocasión como enganche. Abel, el domingo pasado fijó su posición. «El ultimo partido solo jugué en la banda», sentenció. A cambio, el toledano exige mayor compromiso defensivo, un apartado que el danés ya asumía con Herrera: «estamos entrenando mucho el tema de la presión y puede facilitarnos el juego si hacemos las indicaciones entre todos».
El bajón de rendimiento de Krohn-Dehli puede ser una de las causas del juego menguante del Celta en las últimas semanas. Conjuntamente con Iago Aspas y Oubiña forma parte del triángulo sobre el que se sustenta el equipo. Esta situación se ha visto especialmente agravada en las últimas salidas, de ahí que el escandinavo asuma que en Sevilla el equipo tiene que dar un paso adelante como visitante: «No estamos cómodos jugando fuera de casa pero haciéndolo bien podemos pelear contra cualquier rival. En la tabla estamos donde estamos y a partir de ahora todo son finales».
La situación clasificatoria también es nueva para él a lo largo de su trayectoria deportiva. En Dinamarca jugaba en uno de los equipos más poderosos que siempre optaba al título. En Holanda igual. Ahora, encantado con la Liga española, quiere recuperar su nivel para ayudar al Celta a seguir en Primera División. Solo así parece posible que el gran danés pueda vivir un segundo año en Vigo.
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