Abel Resino hizo un tratado de la importancia de puntuar a domicilio. Su análisis previo al viaje da Sevilla giró sobre los paupérrimos números del Celta como visitante, el peor de Europa, y la necesidad de cambiar la mentalidad para invertir la tendencia como único salvoconducto para la permanencia.
«Hay una asignatura pendiente de este equipo fuera de casa, tenemos unos números muy pobres, y para seguir en Primera División esos números hay que mejorarlos urgentemente», comenzó su relato el toledano, que desveló que había tenido una charla al respecto con el plantel: «No podemos ser uno de los peores equipos de Europa fuera de casa porque este equipo tiene calidad, y eso significa que hay que cambiar la mentalidad».
¿Y como se cambia? «Trabajando, haciendo entrenamientos que provoquen este tipo de cambio de mentalidad, haciéndoles ver que hay que buscar más al rival y que ellos se convenzan». Por eso a lo largo de la semana el técnico trabajó la presión y la basculación e incluso grabó en vídeo los entrenamientos para dejar al descubierto los fallos tácticos individuales: «Hemos estado grabando entrenamientos para ver fallos que hemos cometido, fallos tácticos, que son realmente los que cambian a un equipo. Puede ir un jugador, pero si no van todos, si no hay una dinámica de grupo, no vale para nada».
A partir de aquí, pide descaro y ambición. «Tenemos que mentalizarnos de que fuera de casa hay que ir a por todas. No podemos esperar a los equipos sino ir a por ellos, no es lo mismo un equipo que intenta resguardarse a otro que intentar ir a buscar, eso crea necesidades mayores, crea un esfuerzo mayor y sobre todo cambiar de mentalidad». Apunta que hasta la fecha los partidos del Celta se han planteado de manera diferente en función del escenario y que esa cuestión tiene que cambiar.
Para conseguirlo en Sevilla reclama sobre todo intensidad: «es para mi una de las premisas más importantes, meterle intensidad a los partidos, poner incómodo al rival y esa incomodidad la tienes que producir tu».
La ambiciosa propuesta no esconde el alto concepto que Abel Resino tiene del rival, uno de los grandes de la Liga: «El Sevilla es un gran equipo, para mi está entre los cuatro mejores de España por calidad de plantilla. Para los equipos grandes la primera premisa es defenderlos bien y aprovechar sus puntos débiles, porque se van más al ataque y entonces ese tipo de espacios hay que aprovecharlos».