CD Lugo

Rescate del ideario rojiblanco

El Lugo aspira a reflotar la nave tras cinco jornadas sin ganar

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En busca de la pócima que permita realzar el vuelo. El Lugo acumula cinco jornadas sin ganar y, pese a que aún permanece fuera de los puestos de peligro, solo aventaja en un punto a la Unión Deportiva Las Palmas, primer conjunto que ocupa posiciones de descenso. Ahora, se acerca una fecha marcada en rojo para los de Quique Setién. El Mirandés, otro recién ascendido a Segunda, realizará mañana una parada en el Ángel Carro. Se intensifica la lucha por la supervivencia.

El Balón

La asignatura de la posesión. Pese a que la filosofía futbolística de Quique Setién gira alrededor del balón, después de las seis últimas jornadas de Liga, el Lugo no acaba de controlar el cuero. Los rojiblancos presentan un 44% de posesión en sus partidos. Solamente el Sabadell (43%) y el Guadalajara (36%) presentan cifras inferiores. Eso sí, el Elche, líder invicto de la competición, muestra un porcentaje idéntico a los del Ángel Carro. Lo mismo ocurre con el Mirandés, el rival de mañana, o el Racing de Santander, al que se le achaca la práctica un fútbol defensivo y directo.

Pases

Precisión y renuncia al estilo directo. Pese a que el Lugo presenta un bajo porcentaje de posesión en comparación con sus rivales, los rojiblancos son el quinto equipo más preciso de Segunda en el pase. Un 81% de los envíos de los de Quique Setién acaban en las botas de un compañero. En este sentido, solo Barcelona B (86%), y Villarreal, Recreativo y Las Palmas (82%) presentan una tarjeta más perfeccionada que los del Ángel Carro.

No obstante, uno de los problemas que se ha topado el Lugo radica en la capacidad para profundizar en el campo de los rivales. Ante el Huesca, los de Setién mostraron su cara más ambiciosa pese a la derrota. Pero las sensaciones se truncaron ante el Recreativo.

Además, el conjunto rojiblanco suele renunciar a desplegar un fútbol directo. Solo un 16% de sus pases son en largo, cifra que únicamente superan a la baja Las Palmas, Recreativo y Villarreal (14%) y Barcelona B (15%). Es decir, los mismos conjuntos que lo superan en precisión a la hora de realizar envíos correctos hacia los compañeros.

Defensa

A rescatar el hermetismo. En los dos últimos partidos de Liga, el Lugo ha encajado siete goles. Más del doble de los tres que recibió en las cuatro primeras jornadas del campeonato. La zaga rojiblanca despertó dudas a lo largo de la pretemporada y, después de un arranque más que aceptable, se ha topado la cara más amarga del fútbol en los compromisos recientes.

El Huesca anotó los cuatro lanzamientos que tiró a puerta. Y el Recreativo se aprovechó de la expulsión de Pavón para madurar a un Lugo que acabó hincando la rodilla en El Nuevo Colombino. De cara al encuentro de mañana frente al Mirandés, la zaga volverá a ser retocada por Setién. Fran Pérez y Víctor Marco, los dos únicos centrales disponibles, protegerán el eje de la defensa. Junto a ellos actuarán, presumiblemente, Manu y Víctor Díaz, pese a que Fuster y De Coz, este último titular hasta que se lesionó, se han reincorporado a la disciplina del grupo.

Adversario

Con el núcleo duro de cursos anteriores. El Mirandés regresa mañana al Ángel Carro. Lo hace tres años después de su última aparición. Entonces, los burgaleses comparecieron en el coliseo rojiblanco con la etiqueta de recién ascendidos. Y después de aguantar el acoso inicial de los locales, con gol de Arroyo en el minuto dos incluido, acabaron arrancando un empate.

Dos años después, el Mirandés selló el ascenso a Segunda. Lo hizo al mismo tiempo que el Lugo y, al igual que los rojiblancos posteriormente, después de dejar en la cuneta al Atlético Baleares. Pese a la meteórica progresión de los burgaleses, el nucleo duro del equipo sigue siendo parecido al del pasado curso.

En el choque de hace tres campañas en el Ángel Carro, Aritz, Raúl García, Pablo Infante o Iván Agustín ya vestían la camiseta roja.

Pablo Álvarez, frente a un jugador del Huesca en el último partido en el Ángel Carro. Óscar Cela