El carballés José Brandón lidera obras destacadas en Angola

Natural de Sofán, está al frente de un grupo constructor español que acaba de construir un hospital

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carballo / la voz

Miles de ciudadanos angoleños pudieron ver en los informativos de la televisión estatal, el pasado fin de semana, a un carballés explicando al que será el futuro presidente del país las características del nuevo hospital de Luena, la capital de la provincia de Moxico. Se trata de José Brandón Ferreiro, nacido en A Carracha (Sofán) en 1959, y que lleva más de media vida trabajando en África. Brandón está al frente de la empresa Makiber, perteneciente al grupo ACS (referencia mundial en la actividades de construcción y servicios), con base en Angola. Y fue su compañía la encargada de construir el clínico. Por eso ejerció como anfitrión de João Lourenço, ministro y hombre fuerte del Gobierno, vicepresidente del Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), y candidato a la presidencia del país en las próximas elecciones, con todas las papeletas para revalidar en el poder. Tanto a Lourenço como al resto de autoridades (por ejemplo, el ministro de Salud, Eleuterio Hiviliwka) les explicó las características del proyecto.

Moxico es una de las 18 provincias angoleñas, situada al este del país de influencia y lengua portuguesa (hacia el interior de África). Y no precisamente pequeña: casi la mitad del territorio de España, aunque muy lejos en población, en torno a los 230.000 habitantes. La mayoría se concentran en la capital.

Además de la supervisión de las construcciones de la empresa en Angola, Brandón también se encarga de otras edificaciones que la empresa realiza en Kenia y en Etiopía.

Este carballés lleva ya más de 30 años en la compañía. La mayor parte del tiempo, en África (conoció Argelia, Marruecos, Uganda, ahora Angola...), pero también ha estado trabajando en Honduras o Venezuela. Hace unos años, en una entrevista en La Voz, contaba algunas de sus muchas anécdotas en tantos lustros de viajes por todo el mundo, desde aquella vez que se encontró en Uganda a un sacerdote que había dado clases en Carballo; en Níger, a un conocido de Cecebre, o en Melilla, a un vecino de parroquia.

Al margen de su trayectoria internacional, muchos vecinos de la zona lo recordarán por su etapa deportiva, cuando fue portero en equipos de la Liga da Costa y, según quienes lo conocían, de los mejores en su época. Una y otras son experiencias que no se olvidan nunca.

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