Mercedes Fraga García, de 70 años, y su hermana Lucinda, de 68, perecieron ayer tras chocar contra una pared el vehículo en que viajaban, que conducía Jesús Tasende, de 48 años, hijo de la primera. El siniestro ocurrió sobre las 8 horas en San Paio, en la parroquia carballesa de Entrecruces, y a unos 700 metros de las casas de ambas. Fue en una zona conocida como As Pontes, a 300 metros de la carretera que enlaza Carballo con Santiago. Jesús conducía un Volkswagen Vento (C-5523-BG). La tía viajaba en el asiento del copiloto, y la madre, detrás. Iban hacia Carballo, al médico, según unos vecinos, y a cobrar la pensión, según otros.
Al llegar a una curva leve a la izquierda, el coche se salió hacia la derecha e impactó con gran fuerza contra el galpón de una vivienda. Rebotó y fue a dar al otro lado de la vía, al borde de un pequeño regato. El impacto se oyó a decenas de metros, según declararon varios vecinos. La dueña se llevó un gran susto al escuchar el golpe. Fue ella la que alertó a los servicios de emergencias y también la primera en atender al conductor.
Llegaron de inmediato Urxencias Médicas, Protección Civil, los bomberos de Carballo, que tuvieron que rescatar a las víctimas, y Tráfico. Pero ya no se pudo hacer nada por las mujeres, que fueron trasladadas al tanatorio de Coristanco con posterioridad. El hombre fue llevado en ambulancia al Hospital A Coruña, pero a media tarde ya estaba de nuevo en su casa.
Jesús se había sacado el carné de conducir recientemente, además de comprar el vehículo, en el que llevaba la L en la ventanilla posterior. Antes conducía un microcar de los que no necesitan carné. Soltero, vivía con su madre, viuda. En el mismo lugar de San Paio, a unos 100 metros, residía Lucinda, que tenía dos hijos. Hace unas tres décadas, otra hermana de las dos fallecidas (fueron ocho en total) también había muerto de accidente de tráfico en A Coruña, y la madre había perecido en una mina en Rus. Además, ayer por la tarde, una familiar de las víctimas tuvo un accidente en Ardaña (Carballo), al parecer muy afectada por la noticia.
La carretera en la que ocurrió el suceso no es especialmente peligrosa. Es muy frecuentada por visitantes que acuden a ver la cascada de Entrecruces.
Suceso en Barbanza
El vecino de Boiro J.M.R.R., de 59 años, murió el domingo sobre las once de la noche calcinado en el interior de su coche, en el jardín de la vivienda en la que residía con su madre, en la aldea de Bealo. Por ahora se desconocen las causas que dieron lugar al suceso, aunque fuentes de la investigación, que está en manos de la unidad orgánica de la Policía Judicial de A Coruña, en la que hay especialistas en la investigación de incendios, señalaron que no descartan ninguna posibilidad. En un primer momento se pensó en la opción de que pudiera tratarse de un suicidio, pero las mismas fuentes señalaron que esta vía no será confirmada hasta que se analicen los restos del vehículo y se efectúe la autopsia al cadáver en Santiago.
Los vecinos de J.M.R.R. relataron que poco después de las 23 horas del domingo oyeron una explosión. Desde el primer momento, tanto los agentes de la Guardia Civil de Boiro como operarios del servicio de emergencia municipal se encargaron de acordonar la vivienda y apagar las llamas. Fue sobre las tres de la madrugada de ayer cuando el juez ordenó el levantamiento del cadáver.
Vecinos de la víctima de ese suceso retrataban ayer al hombre como una persona sociable y trabajadora que nunca se caracterizó por tener problemas con nadie.