«Carballo tiene reserva de suelo suficiente para varios años»

El director del equipo redactor del nuevo PGOM considera que el planeamiento del 2003 propició la transformación del municipio

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

Álvaro Fernández Carballada (Palencia, 1960) es la cabeza visible del equipo multidisciplinar que ha elaborado el Plan General de Ordenación Municipal de Carballo. En los primeros días de exposición al público del documento ha tenido la ocasión de escuchar muchas opiniones, y cree que, en general, la filosofía del planeamiento «se está entendiendo». Una de las cosas que le llaman la atención es que, gracias a la experiencia del 2003, «la gente se ha dado cuenta de la importancia que tiene el planeamiento de cara a lo que se puede o no se puede hacer». Mañana acudirá a explicarlo a Razo, en la última sesión informativa por las parroquias.

-La ordenación de la zona costera ha sido especialmente debatida a nivel político, y probablemente mañana en Razo habrá mucha expectación. ¿Qué prevé el PGOM para el litoral?

-En las normas de los años ochenta se seguía la filosofía de que la zona a la que todos queríamos ir a hacernos una casa era la costa, y las normas decían que íbamos a hacer muchas casas en la costa. El error es que no dijeron cómo, y eso es lo que ha dado lugar a que los núcleos de Arnados y Pedra do Sal estén como están, con muchas más edificaciones que ordenación, y eso llega un momento en el que no se aguanta. En el plan del 2003 se reconoce la existencia de las edificaciones y se clasifica como urbano, ojo, con informe desfavorable de la consellería, que dice que no cuenta con todos los servicios porque no hay abastecimiento público de agua, que es indispensable para que un suelo pueda tener la clasificación de urbano. Como sí es cierto que existen las edificaciones, con la ley en la mano ahí lo que hay es un suelo de núcleo rural, que es lo que hemos delimitado en el plan general. Además, de hacerse más cosas en esta zona hay que ver si deja el Plan de Ordenación do Litoral, hecho entre todos porque fue aprobado en el Parlamento que elegimos todos, y el POL dice que retrasemos las edificaciones y protejamos el borde de la costa para uso de todos. Pues eso es lo que dice el PGOM, y además diagnostica que Razo está carente de viales, de una ordenación razonable, que hay muchas edificaciones a las que se entra con mucho cuidado porque los viales no tienen las dimensiones que tiene que tener, y que si se quiere colmatar el núcleo que ya está hecho antes hay que invertir en urbanización.

-Aunque un plan general es mucho más, al final parece que solo importa la capacidad residencial, otro de los puntos calientes de este documento.

-La superficie del núcleo de Carballo es tremendamente grande para la población que tiene. Cuando te pones a asignar y a hacer la ordenación pormenorizada de como es cada calle, las alturas que tiene... con el criterio que en su día se siguió, que probablemente fue un error, sale la barbaridad de viviendas que salieron. ¿Qué es lo que se está diciendo? Que hay que reducir la intensidad de uso y no transformar más territorio. Y en los núcleos rurales, cuando a la gente le explicamos que hay 5.000 viviendas y que el plan dice que se pueden hacer 3.500 más, para diez años parece que son suficientes, y todo el mundo dice que sí, pero cuando miramos esto tan español y tan gallego de ¿y lo mío qué? es cuando pueden surgir algunos problemas, y lo que podemos hacer nosotros es explicar el criterio con el que está hecho.

-¿Cuál ha sido ese criterio?

-Pues intentar aplicar el sentido común y ver lo que ya está hecho. Si estamos hablando de que se detecta que la superficie global de toda la zona que hemos transformado con edificación es muy grande, lo que no tiene sentido es que sigamos ampliándola. Entonces, el primer criterio es intentar colmatar lo que ya tenemos transformado, y si el número global en el que estamos fundamentalmente de acuerdo y que es hacer una proyección para que en diez años se puedan construir cuatro o cinco mil viviendas, lo que hay que elegir es el sitio más razonable para que se hagan. Y el sitio más razonable parece que es rellenando, colmatando lo que ya tenemos hecho, y eso es lo que da lugar a que en este plan, que además viene condicionado por el hecho de que es necesario hacerlo porque no hay plan general en el Ayuntamiento, se prevea edificar en los solares que ya existen. No se prevén más suelos urbanizables porque, sinceramente, no hacen falta.

-¿Sería suficiente el suelo incluso si volviese a recuperarse el sector inmobiliario?

-Es el mensaje que estamos intentando transmitir. La ciudad de Carballo, con lo que ya tiene transformado, tiene reserva de suelo suficiente para varios años. Cuantificar el número de años no va a depender solamente de Carballo. Si el puerto exterior funciona, si se atraen actividades industriales, si se trae movimiento económicos que genere población harán falta más viviendas. La previsión que tenemos es de 27.000 viviendas. Actualmente hay 17.000. Carballo tiene 30.000 habitantes. Hace diez años tenía 29.000. Es decir, sin incremento de población ha habido muchísimo incremento del parque de viviendas. ¿Por qué? Porque hay un porcentaje altísimo de viviendas vacías respecto al parque global de viviendas, igual que es sorprendentemente el alto el número de edificaciones iniciadas sin acabar. Lo que parece lógico es acabar lo que hemos empezado.