Un incendio intencionado calcina parte de la nave de la empresa Galifoca

Las llamas empezaron de madrugada en tres puntos diferentes del edificio

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En la nave se guarda numeroso material de PVC y otros plásticos, muy inflamables. josé manuel casal

Un incendio de grandes proporciones destruyó parte de las instalaciones y del material almacenado de la empresa carballesa Galifoca, que tiene su sede en O Sisto. El fuego se inició sobre la una de la madrugada de ayer en la parte posterior de la nave, en tres puntos diferentes (dos de ellos localizados en un galpón anexo) lo que hace sospechar a los investigadores que se trató de un incendio intencionado. De hecho, la Guardia Civil acordonó la zona afectada y en los próximos días procederá a tomar huellas para determinar las causas exactas del siniestro.

En esta nave se guarda material de fontanería y calefacción. Solo la rápida intervención de los bomberos y del Grumir de Carballo apoyados por equipos de Arteixo, evitó que la nave quedase completamente calcinada. Y es que en el recinto había materiales de PVC y otros plásticos inflamables. De hecho, los equipos de extinción estuvieron trabajando durante más de cinco horas de manera ininterrumpida para evitar que las llamas se propagaran por el resto del recinto.

El panorama en la zona afectada por el fuego era ayer al mediodía desolador. Es más, pese a que llovió durante toda la noche, el Grumir tuvo que regresar a la nave a primera hora de la mañana para sofocar las llamas que se reavivaron en unos plásticos situados en las inmediaciones de la nave.

Galifoca se asienta sobre una parcela de 34.000 metros cuadrados, de los que 5.000 se corresponden con la nave. En su interior guarda material destinado a construcción y obra civil. La empresa solicitó un expediente de regulación de empleo (ERE) a finales del año pasado.

Esta compañía llegó a tener en nómina a 38 empleados y disponer de varios almacenes repartidos por Galicia y León. Sin embargo, la crisis obligó a la empresa a entrar en concurso de acreedores.

Según explicó Eliseo Fernández, uno de los socios de la compañía, «los últimos trabajadores dejaron la empresa hace siete u ocho meses y cobraron sus liquidaciones a través del fondo de compensación estatal, al no poder hacer frente a la deuda la propia empresa».

En todo caso, Eliseo Fernández se mostró muy prudente a la hora de hacer valoraciones sobre el siniestro, aunque no cree que el fuego se deba a algún tipo de represalia por parte de algún proveedor o extrabajador: «No creo que que algún exempleado fuera capaz de hacer esta locura porque todos fueron mis compañeros durante muchos años», dijo. Las sospechas recaen, según él, en «alguna banda organizada que sabe de la existencia de este material y ha aprovechado que la nave se encuentra alejada de la zona de viviendas para cometer este incendio».

Eliseo Fernández apuntó que en los últimos meses ha sufrido varios robos, el último hace ahora dos meses: «Hicieron varios butrones , entraron en la nave y se llevaron todo el material de cobre que teníamos almacenado. En total, unos 150.000 euros de pérdidas», explicó uno de los socios de Galifoca.