La fragilidad del subsuelo ralentiza las obras en la travesía Pondal de Ponteceso

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Las características del subsuelo del núcleo urbano pontecesán genera problemas a la hora de poner en marcha infraestructuras viarias. Un ejemplo lo representa la obra de saneamiento en la avenida Eduardo Pondal. Este proyecto se licitó el 1 de marzo del 2011 por parte de la Consellería de Medio Ambiente por 560.000 euros. Casi un año después continúan los trabajos, eso sí, a ritmo lento debido a las peculiaridades del subsuelo de la localidad, constituido básicamente por fango.

«Os técnicos recalcan unha e outra vez que hai que darlle tempo ao firme para que asente», comenta el regidor de Ponteceso, José Luis Fondo Aguiar, quién calificó esta actuación de «complicada» dada la orografía y la fragilidad del terreno. De hecho, los trabajos de aglomerado se tuvieron que retrasar en diversas ocasiones debido a la «inestabilidad» de esa zona. Los técnicos vienen observando problemas de estabilidad en las capas más profundas del área y recomiendan que pase cierto tiempo para seguir con los trabajos.

Hasta abril

«É o problema de ter no subsolo humedais próximos ao cauce dun río», argumentó el mandatario pontecesán. De hecho, Fondo Aguiar comentó ayer que la última capa de rodadura no se podrá poner hasta el mes de abril debido a las heladas y a la inestabilidad «sobre todo pola zona centro da travesía».

El regidor añadió que no se han fijado plazos para la entrega y certificación de la obra porque aún desconocen el comportamiento y evolución del subsuelo, dada su escasa fiabilidad.

Pero este problema no es solo asociable a la obra de saneamiento de la travesía. Hace algo más de tres años aparecieron grietas y daños de construcción unos 60 pisos situados en el Recheo. Los vecinos afectados achacaron el problema a una promoción nueva a cargo de una promotora.

El proyecto incluía la construcción de bajos y sótanos, por lo que hubo que remover unos cimientos muy sensibles a la actividad edificativa. El alcalde siempre defendió la labor de la empresa al entender que la obra se hacía según la normativa y con los permisos correspondientes. El regidor dijo que estas promociones afectadas por las grietas se levantaron en terrenos poco estables. Fondo apuntó en diversas ocasiones que los edificios agrietados se ejecutaron al margen dela normativa.

También sufrió los efectos de un terreno inestable la estación depuradora de aguas residuales (EDAR). Hace ahora cuatro años arrancaban los trabajos para evitar el paulatino hundimiento de las tuberías que la conectan a la red de saneamiento. La instalación se encuentra en una zona muy húmeda y, por esa razón, cuando se construyó fue cimentada convenientemente para evitar que las instalaciones se fuesen hundiendo con el paso del tiempo. Sin embargo, no se aplicó este sistema al muro de cierre ni a las conducciones, que sí han ido repisando hasta llegar a un punto en el que amenazaban con romperse.