El reciente informe de la Secretaría Xeral de Ordenación do Territorio e Urbanismo previo a la aprobación inicial del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de Carballo ha reabierto el debate sobre el exceso de viviendas que hay en la capital de Bergantiños, en buena parte debido a la existencia de un amplio parque inmobiliario procedente de los años setenta que en un alto porcentaje está abandonado. De hecho, el problema no es nuevo. Ya en 1996 el Concello hizo un estudio que cifró en 4.800 los inmuebles deshabitados. En el año 2007, el último del bum, eran 6.002, y en estos momentos suman 7.292. Hay, por lo tanto, 1.290 viviendas vacías más que antes de la crisis.
¿Dónde se concentra el problema de las viviendas vacías?
En términos absolutos se reparte casi a partes iguales entre la zona urbana y la rural, pero porcentualmente es más importante en la primera. De las 7.262 viviendas existentes en la capital del municipio, 3.804 están deshabitadas, lo que supone un 52 %. En las parroquias son 3.488, pero con respecto a un censo total de 11.553, es decir, un 30 %, según los datos recogidos por el servicio municipal de informática en el barómetro administrativo actualizado a 1 de enero.
¿Cuál ha sido la evolución de los últimos años?
El parque de viviendas ha ido en aumento desde que el Concello de Carballo empezó a registrar este tipo de datos. La evolución de los últimos cinco años es, en este sentido, clarificadora. El mayor crecimiento se produjo en la época del bum. Entre el 2007 y el 2008 -último período interanual previo a la crisis-, el censo se incrementó con 837 residencias, de 16.687 a 17.524, lo que supone un 5 % más. Sin embargo, en ese mismo intervalo temporal el número de viviendas vacías pasó de 6.002 a 6.504, es decir, un 8,3 % más. Esa tendencia, aunque no tan acusada, se mantuvo en los años posteriores. La cifra de pisos y casas fue a más, pero porcentualmente siempre subieron más los abandonados. Entre el 2010 y el 2011, no obstante, ese crecimiento fue menos acusado, e incluso bajó un punto con respecto al período 2009-2010, al pasar del 4.9 al 3,9 %.
¿Por qué hay tantos pisos deshabitados en el casco urbano?
Es la consecuencia de dos momentos de bum en el sector de la construcción. De hecho, la mayor parte de las 5.200 viviendas que estaban vacías en el año 2005 no eran de edificación reciente. Es más, a principios de la década pasada el mercado de vivienda nueva era muy escaso en la capital de Bergantiños, donde, sin embargo, existe un gran censo de edificios que se construyeron aprovechando la bonanza económica de los años setenta y las divisas de la emigración, pero que en un alto porcentaje nunca fueron habitados o que incluso no llegaron a terminarse. A esos miles de pisos se sumó otra importante remesa durante el reciente bum. Solo entre el 2005 y el 2007 el Concello de Carballo aprobó licencias para más de 2.300 residencias, pero más de la mitad siguen a la espera de propietario debido a la crisis y, sobre todo, a las dificultades de financiación que ha habido en los últimos años.
¿Dónde se concentra la población?
La parroquia de San Xoán Bautista sigue siendo el destino de la mayor parte de la población, que, de hecho, gana peso cada año con respecto a la zona rural. En el centro urbano hay, según los datos del barómetro administrativo municipal, un total de 6.903 viviendas habitadas. En el resto del municipio solo hay cuatro núcleos que superan el centenar de casas: la Baixa de Entrecruces, con 139; Cances Grande, con 118; A Brea, también en la parroquia de San Xoán Bautista, con 117, y Mirón, en Bértoa, con 109. En el cómputo total de lugares, Rus es la parroquia rural con el parque inmobiliario más importante, con 553 casas, seguida de Sofán con 444 y Entrecruces con 365.
¿Qué papel juega la dispersión?
En el municipio de Carballo hay 300 lugares habitados, lo que de algún modo ya refleja la importancia que tiene la dispersión poblacional. En 85 de esos núcleos residen menos de cinco familias, un problema que afecta a todas las parroquias excepto a la de Bértoa, y que en cierto modo se pretende corregir con el PGOM que se está tramitando en estos momentos. Precisamente, el tema salió a colación en un debate celebrado esta semana en Radio Voz entre representantes de distintas fuerzas políticas, y el popular Alberto Sueiro se mostró partidario de «primar a concentración da poboación para mellorar a prestación de servizos e a construción de equipamentos. Ese debería ser o principal criterio, e non pasarlles aos nosos herdeiros unha poboación dispersa», dijo.
¿Es posible tomar algún tipo de medidas con las viviendas abandonadas?
Ese es otro de los retos a los que se enfrenta el Concello de Carballo. Manuel Andrade Cristóbal, de Terra Galega, considera que buena parte de esas viviendas son «inútiles». Se refiere a edificios construidos en parcelas estrechas, que no reúnen ninguna de las exigencias de accesibilidad o de habitabilidad que exige la legislación actual y que, por lo tanto, no resultaría rentable reformar. Hubo algún intento en los años del bum, pero no fructificó. El alcalde, Evencio Ferrero, por su parte, opina que la Xunta debería habilitar ayudas que favoreciesen la recuperación de esos inmuebles.
análisis el parque inmobiliario