El patético espectáculo de Enrique San Francisco

El artista ofreció una actuación bochornosa en el Non Sei de A Silva, que intentará compensar a los asistentes


Enrique San Francisco ofreció el pasado sábado un auténtico espectáculo en A Silva (Cerceda). Pero en contra de lo que esperaban los organizadores y los seguidores del artista, fue un espectáculo en el peor sentido de la palabra. Llegó tarde (muy tarde), mal (su estado daba pena) y arrastro (casi literalmente) y consiguió defraudar hasta a los fans más incondicionales. El resultado: un disgusto descomunal para los asistentes y también para los propietarios de los pubs Non Sei y A Reserva, encargados de traerlo a la comarca.

San Francisco debería haber subido al escenario a las once y media de la noche, pero no lo hizo hasta pasada la una de la madrugada. «Después de tanta espera, por fin salió, pero con aspecto sospechoso, no se había aprendido el monólogo y se limitaba a leer un papel», explica una de las personas que pagó 12 euros (entrada anticipada, en taquilla costaba 15) para poder disfrutar de la actuación. Por si fuera poco, el artista perdía el hilo de lo que estaba diciendo, así que, tras diez minutos bochornosos sobre el escenario, decidió hacer un descanso de más de media hora. De vuelta al escenario, el actor madrileño repitió la operación: penoso monólogo de apenas cinco minutos y descanso de treinta.

Y mientras el público protestaba, los organizadores intentaban convencerlo de que se comportase como un profesional. Nada más lejos de la realidad, ya que San Francisco se limitó a decir que se lo estaba pasando «de puta madre» y que por lo tanto no iba a cobrar por su actuación.

Mentía. Según explicó Kiko López, de A Reserva, Enrique San Francisco se embolsó 2.000 euros por su patética actuación. Un pago al que los organizadores tuvieron que sumarle los gastos de alojamiento y los de desplazamiento, bastante considerables, ya que el artista perdió dos vuelos seguidos. «Foi surrealista, o día antes, chamou ás catro da mañá para cambiar as condicións do contrato e pedir máis billetes de avión para os seus acompañantes. Ao final chegou tarde e dicindo que non quería traballar», explica Kiko López, quien lamenta todo lo ocurrido.

«Se el non houbera cobrado, como dicía, poderiamos ter devolto as entradas, pero o sábado tiñamos as mans atadas e non era fácil reaccionar ao ocurrido, estabamos desbordados», explicó López.

El público, sin embargo, sí reaccionó. Lo hizo con un prolongado abucheo, pero el actor ni se inmutó, quizás porque tampoco parecía muy consciente de lo que estaba ocurriendo. La opinión generalizada de los asistentes es que el artista se encontraba bajo los efectos de «algunha sustancia». Los responsables de Non Sei y A Reserva, además de pedir disculpas a sus clientes, buscan la forma de compensar el mal rato que pasaron los asistentes. «Quizais fagamos algunha actuación gratuíta. Algo faremos, seguro».

No tendrá nada que ver con San Francisco, claro, a quien, por cierto, le han suspendido su gira por Galicia.?

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