Outes avanza sigilosamente hacia el futuro. Las inversiones públicas de los últimos años han sentado las bases de un desarrollo económico que tiene en el turismo una importante baza. La mejora de las comunicaciones viarias y la dotación de instalaciones portuarias son algunos de los cimientos que invitan al optimismo, y a ello se suma el valor añadido de las prestaciones culturales, deportivas y de ocio que impulsa el Concello. También juegan a su favor las condiciones medioambientales outienses, así como la puesta en valor de su gastronomía y la hospitalidad de sus gentes.
El municipio tiene una base sólida en lo que se refiere a instalaciones turísticas, así como una buena oferta natural y rural, y unos dignos locales de hostelería, donde se compatibiliza la restauración, la tradición y el mimo en la oferta de los productos autóctonos, tanto del campo como del mar.
Uno de los referentes de progreso y en la dotación medios es la localidad de O Freixo. Esta villa ha sabido compaginar la tradición laboral de sus gentes, dedicadas desde antaño al marisqueo y a la construcción naval, con las actividades náuticas. En su puerto conviven barcos profesionales y con los de recreo. En su fachada marítima van aflorando todo tipo de locales de hostelería, desde hoteles a restaurantes, bares y tabernas típicas.
Pontenafonso
Lo mismo sucede en Pontenafonso, población a la que los más pesimistas auguraban su desaparición, una vez que se construyera la variante sobre el Tambre. Hoy es en un lugar ideal para una estancia apacible y tranquila a la que la carretera alternativa de la costa no acarreó un descenso de habitantes, sino que incluso aumentó población y se fortaleció la implantación de establecimientos.
Todo apunta a que lo ocurrido con Pontenafonso se extenderá a Cruceiro de Roo y A Serra. En el primer caso, la variedad de las posadas y casas de comida garantizan su futuro, aunque el grueso del tráfico comarcal ya no pase por este núcleo. En A Serra, la condición de capital del municipio, unido a las posibilidades empresariales, de negocios y la tradición comercial son factores suficientes para mantener la pujanza del núcleo e incluso para conseguir que se incremente la calidad de vida de sus residentes y afloren nuevas posibilidades de bienestar.
Efectos de la recesión
La economía outiense también sufre la recesión económica del país y sus empresas han visto decrecer el volumen de negocio, aunque con contados los casos de cierres patronales. La construcción naval, la actividad inmobiliaria, la elaboración de madera, el transporte de mercancías, los sectores del mar e incluso quienes tienen la agricultura como suplemento de los recursos económicos mantienen su actividad con esfuerzos, pero subsistiendo dignamente.
Si a todo ello se añade la paz social y el compromiso de las entidades con la colectividad, se deduce que Outes tiene las bases para un desarrollo futuro esplendoroso.
O Freixo es el principal referente y polo de atracción para los amantes de la gastronomía y la náutica FOTO
Si Outes tiene el privilegio de poder ofertar monte, mar y parajes fluviales, cuenta con un factor también determinante, y es que se encuentra a menos de una hora de distancia del aeropuerto internacional de Santiago de Compostela, una distancia que se salva por carreteras de alta capacidad que se verán mejoradas en breve.
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