Trescientas personas conectan con la naturaleza en Porto do Son


Explicar con palabras lo que está sucediendo en Porto do Son desde el viernes por la tarde es complicado. Aunque los promotores de la iniciativa -un movimiento mundial a favor de la naturaleza- utilizan palabras como «conectarse con la vida, el sol y el agua», lo cierto es que la experiencia es un paso casi obligado para saber qué sienten las trescientas personas que, a lo largo de 72 horas, están bailando, asistiendo a conferencias, haciendo visitas simbólicas a playas y cascadas o escuchando el sonido de los delfines. «Se trata de poner en práctica una filosofía de vida distinta», rezan algunos de los participantes.

La primera pregunta que surge al ver los singulares conciertos que protagonizan, que llenaron las calles sonenses de coloridas máscaras, o al descubrir que en esta iniciativa se enrolaron personas de muy distintos lugares, es la siguiente: ¿Por qué eligieron Porto do Son? Lo aclaran sus promotores. Al parecer, se toparon con muy buena acogida por parte del gobierno local, del que, aseguran, «intenta también ir más allá en las políticas medioambientales, no quedándose, por ejemplo, en el reciclaje común, sino haciendo prácticas más profundas».

A los visitantes les impactaron las playas de postal y los paisajes sonenses que, indican ellos, «conectan muy bien con el acercamiento al agua y la vida que se pretenden». De ahí que decidiese que Porto do Son fuese el epicentro de unos actos que, en realidad, se están celebrando a la vez en 21 ciudades del mundo distinto. De hecho, para hoy, está prevista una conexión a través de Internet con todos esos sitios donde se está desarrollando el programa. De esta manera, se prevé que dos millones de personas en todo el mundo puedan conectar con los protagonistas de este singular programa sonense.

Siguen los actos

Quienes quieran probar un estilo de vida distinto y comprobar que la naturaleza es una buena vía de escape «al mundo consumista que hoy se impone», todavía están a tiempo de hacerlo. No en vano, el programa no terminará hasta esta tarde.

A las seis y veinte de la mañana, por ejemplo, se saludará al sol desde la playa Boca do Río. Más tarde, a las diez y media, habrá un «pasacalles repleto de sueños»; a las doce menos cuarto la atención volverá a centrarse en Boca do Río, donde habrá una limpieza simbólica del agua y se practicará surf.

Ya por la tarde, y tras un concierto de tambores, habrá conferencias y debates en la casa de la cultura de Porto do Son. Los actos terminarán, ya entrada la noche, tanto con una oración al agua como con un ecoconcierto, en conexión con la veintena de ciudades del mundo que participan en el acto.

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