No eran ni las ocho de la mañana cuando la Guardia Civil de O Grove recibió la llamada de una repartidora de prensa. La mujer quería denunciar que un joven se había subido a su vehículo y se negaba a bajarse del mismo. Según explica la Policía Local, que también colaboró en esta detención, al lugar se desplazó una patrulla que, al final, tuvo que proceder a la detención del individuo. Este seguía negándose a bajar del coche, había agredido a la mujer y, además, mordió a uno de los agentes que quiso detenerlo.
Nadie sabe los motivos por los que este joven, vecino de O Grove, no quería salir del vehículo de la repartidora. Lo que en principio parecía una broma acabó convirtiéndose en un buen susto para la repartidora. Tras intentar sin éxito que el joven bajara del vehículo, quiso llamar a la Guardia Civil, pero el hombre le quitó el móvil y lo tiró al suelo. También la empujó y la tiró al suelo antes de que los agentes llegaran al lugar.
Al lugar se desplazó una patrulla de la Guardia Civil, que intentó en vano razonar con el joven en cuestión para que saliera del vehículo y se identificara. Pero no fue posible. Este no solo seguía enfrentándose a la propietaria del vehículo, sino que también se encaró con los agentes, que procedieron entonces a detenerlo. Sacarlo del vehículo y ponerle las esposas no fue tarea sencilla. Dos guardias resultaron heridos. Uno de ellos, recibió un mordisco en una pierna por parte del joven grovense. Al final fue precisa incluso la colaboración de la Policía Local, que se desplazó al lugar, para poder meter al individuo en el coche policial y trasladarlo al cuartel de O Grove.