Ante la inclusión de este reglamento en el orden del día del próximo pleno, los tres grupos de la oposición reaccionaron ayer con duras críticas hacia la medida en sí y también por el hecho de que no se haya negociado con los afectados ni con los grupos municipales.
Para el Partido Socialista es «un erro grave» la intención del gobierno local de aprobar un reglamento de uso de los locales culturales que tienen como fin cobrar por esa utilización. A su juicio, esa decisión supone «un ataque frontal ao eido cultural», un sector que «está xa a sufrir gravemente as políticas de recorte do PP e que tomaron forza co indiscriminado aumento do IVE cultural ata o 21 %».
Además, los socialistas entienden que este tipo de reglamentos deberían ser consensuados y, lejos de serlo, «os colectivos non puideron aportar ningunha idea sobre posibles melloras na súa xestión». La idea de cobrar, por ejemplo, podría haberse aplicado cuando se realicen actividades con ánimo de lucro, pero «o concepto de xestión que parece ter o señor Fole como alcalde non é optimizar os recursos existentes».
Desde el PSOE critican, y coinciden en ello con BNG y EU, que el bipartito lleve a pleno este reglamento sin una propuesta de precios. «Pretende aprobar que se cobre por utilizar e despois decidir os prezos», se quejan.
El descontento del BNG con este reglamento llega hasta el punto de que pide que se retire su debate del orden del día de la sesión plenaria. Censura también la formación nacionalista que no se haya elaborado esa normativa negociando con ningún colectivo.
Por su parte, Esquerda Unida entiende que esta norma supone «un saqueo dos veciños» y cree, incluso, que «conculca dereitos democráticos». Para EU son inasumibles preceptos como que se reduzca el horario de uso hasta las nueve de la noche, que se elimine la limpieza por parte del Concello o que no se permita utilizar los locales de ensayo más que a personas de entre 15 y 30 años.