«Exportar vieira no va a ser fácil, hay mucha competencia»

El producto gallego, dice, está «consolidado» en el mercado nacional

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Un pequeño ejército de mujeres se afanaban ayer, en Cambados, en la limpieza de las últimas vieiras de la temporada. A esas piezas se les retira el hepatopáncreas, se limpian bien, se envasan, se etiquetan y se congelan hasta que el mercado las demande. Mar Ambroa, la gerente de Porto de Cambados, seguía ayer pendiente de todos los detalles. Y del teléfono, una herramienta de trabajo fundamental para una empresa comercializadora.

-Se cierra la campaña, toca hacer balance...

-Estamos muy satisfechos. La campaña de Navidad, la verdad, fue pescar y vender. En total, entre vieira que teníamos de la campaña de febrero y vieira fresca, hemos vendido en este mes unas 40 toneladas. Eso demuestra que nuestro producto tiene mucha aceptación tanto en el mercado gallego como en el español, porque es vieira de esa calidad a la que nos tiene acostumbrados la ría de Arousa. Y además, la gente ya tiene interiorizado que si quiere comprar vieira gallega y con todas las garantías tiene que buscar nuestro producto.

-Porto de Cambados nació hace casi un año. ¿Ya se puede hablar de objetivos cumplidos?

-Es muy pronto aún para decirlo, pero la verdad es que nuestro principal objetivo era conseguir que el sector de la vieira se pudiera sostener, que pudiera pescar y que se aguantasen los precios en origen, y eso creo que lo hemos conseguido. El segundo objetivo era llevar al mercado nuestro producto, porque hay mucha competencia. Afortunadamente, la vieira gallega sigue teniendo más sabor, aunque sea un producto congelado.

-Habla de la competencia. ¿De dónde llega?

-¡De muchísimos lugares! Escocia, Irlanda, Noruega... Hay quien dice que no tenemos competencia, y no es cierto. Tenemos mucha y cualquiera que se dé un paseo por un supermercado sabe que en precios no podemos hacer nada, así que tenemos que dar la batalla de la calidad para que el consumidor entienda que el sacrificio económico que realiza al comprarnos vale la pena. Nosotros pagamos en origen la vieira a 4,20 euros más la tarifa de lonja, y por ese precio ya se encuentran vieiras en el mercado. Súmale a eso los gastos de depuración, de evisceración (hay 35 personas trabajando), de envases, de analíticas diarias... Son muchos gastos. ¡Si hasta tenemos que pagar a una empresa autorizada para deshacernos del hepatopáncreas! Cumplir la legislación es costosísimo, pero lo hacemos.

-Y aún así, no están en números rojos...

-Afortunadamente, no. Llevamos poco tiempo, y con poder pagar el suministro y cubrir los gastos, nos sentimos satisfechos. Hay que tener en cuenta que esta es una empresa con particularidades, es una empresa del sector en la que el capital mayoritario es de la cofradía y nuestra meta es comercializar productos con el certificado de PescadeRías.

-¿Han probado ya a comercializar con otras especies de la lonja?

-Algunos pinitos hemos hecho, sí. Pero es una cosa aún muy incipiente, hemos probado con algo de pescado... Pero de momento estamos centrados en la vieira, esa es nuestra prioridad.

-Dice que en Galicia y España la vieira gallega está consolidada. ¿Ha llegado la hora de mirar más allá de los Pirineos?

-En eso estamos. Vamos a ir poco a poco, sabemos que no va a ser fácil por lo que decía antes de la competencia: hay vieira de muchos sitios. Aún así, intentaremos buscar nuevos mercados para vender más y para que la gente pueda pescar más.

-Hoy aún se está eviscerando la última vieira de la temporada. ¿Será suficiente hasta que vuelva a abrirse la campaña?

-Nosotros trabajamos en base a unas previsiones. Si de algo no queremos pecar es de dejar desabastecido el mercado. Dejar de suministrar en épocas clave, como las Navidades, puede ser un problema muy grave. Nosotros en febrero hicimos los cálculos para tener vieira disponible en diciembre, por si acaso no abría para la campaña.

-No debe ser fácil trabajar con la amenaza de la toxina...

-No lo es. La climatología influye mucho en estas cosas. Normalmente, a partir del mes de septiembre se empiezan a hacer análisis periódicos para ver cómo está la cosa. Mientras tanto, nosotros tenemos que ir preparándonos, y los preparativos no son poca cosa: hay que hacer acopio de materiales, hay 35 mujeres pendientes de nosotros... La campaña empieza de un día para otro y nosotros tenemos que estar preparados. Y eso supone, también, tener dinero parado durante un tiempo.

-¿Y el sector entiende los problemas de la comercializadora?

-Cada vez más. Yo soy muy exigente en temas como calidad y tamaño, pero creo que entienden la razón, y que tenemos que ir de la mano.