Una vez que finalizó sin acuerdo el plazo de consultas, la plantilla de Cuca se dispone a pelear con todas las armas posibles para tratar de evitar el traslado a O Grove y el cierre de la fábrica de Vilagarcía. Hace algunos días, la mayor parte de la plantilla cogió vacaciones, y existe el temor de que la dirección de Garavilla intente desmantelar la fábrica de Vilaxoán aprovechando estas fechas de parón navideño. No lo tendrán fácil, porque los ojos de los vilaxoaneses estarán vigilantes para tratar de impedirlo.
Pese a las vacaciones, todavía hay personal que está trabajando en la fábrica, y ellos se encargarán de marcar la alerta ante cualquier movimiento que se registre en el interior y que pueda significar alguna intención de cambio. Si eso ocurre, la sirena de la fábrica sonará, y también lo harán las campanas de Vilaxoán. Cuando los vecinos escuchen alguno de esos dos sonidos sabrán que algo ocurre en la planta de Cuca, y hacia allí dirigirán sus pasos.
Pero es que, además, temiendo que esto no sea suficiente, la plantilla baraja la posibilidad de hacer turnos de vigilancia. Siete años después de que las trabajadoras de Marsac en O Grove pasasen la Navidad encerradas en la factoría para evitar el traslado de la maquinaria, la historia podría volver a repetirse. En caso de que las cosas se pongan feas, las mujeres de Cuca se turnarán para tratar de impedir cualquier intención de desmantelamiento.
Mientras, continúan las gestiones para tratar de sumar apoyos a su causa. Han solicitado reuniones con el alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, con el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, y los conselleiros de Mar, Industria y Traballo. La primera de ellas tendrá lugar esa misma mañana.
Efectivamente, a mediodía está prevista una reunión en la que participarán los representantes sindicales de Cuca, el alcalde Tomás Fole y el secretario xeral de Mar, Juan Carlos Maneiro. Desde Comisiones Obreras manifestaban ayer su satisfacción ante esta convocatoria, aunque avanzaban que le trasladarán al secretario xeral de Mar la necesidad de que intervenga la conselleira, Rosa Quintana, en un tema trascendental para las decenas de familias vinculadas a la fábrica vilaxoanesa.
Desde Comisiones esperan que a lo largo de la semana próxima puedan celebrarse las otras reuniones pendientes, y aguardan que el apoyo político, junto al ciudadano que ya han conseguido, les permita mantener la única conservera activa de Vilaxoán, cuya viabilidad siguen manteniendo.