No una ni dos, sino siete mociones de la oposición municipal de Vilagarcía han sido excluidas del pleno ordinario que se celebrará mañana en la Casa do Concello. Así lo denunciaron públicamente ayer las portavoces de PSOE y BNG, Tania García y María Villaronga, y el concejal de Esquerda Unida, Ramón Bueno, en una escena que comienza a ser frecuente: la de la indignación conjunta de las tres formaciones frente a lo que consideran «unha actitude claramente ditatorial e caciquil» por parte de la alcaldía.
En la exclusión de las siete iniciativas se mezclan distintos factores. Uno de ellos, la jornada festiva del miércoles que, sobre el papel, hacía que el plazo tope de presentación de las mociones se adelantase un día, desde el martes habitual al lunes. Ello, sin embargo, no debería haber supuesto problema alguno, puesto que «existía un acordo verbal para que fosen admitidas aquelas propostas que se presentasen antes da xunta de portavoces previa ao pleno», explican los tres munícipes. Dicha sesión se celebró el propio martes, sin que en ningún momento el regidor pusiese pegas a su inclusión en el orden del día.
La sorpresa llegó el jueves, cuando en la comisión informativa, su presidente, José Manuel Pardal, alegó que no se trataba de cuestiones urgentes -pese a que tratan temas como el estado del acceso a A Torre con las obras del tren o los recortes en marcha- y confirmó que se quedaban fuera. «Non imos tolerar que o alcalde, que ten a potestade de incluír estas mocións no pleno, vilanovice Vilagarcía», advierte la oposición.