Lo que no consiguió ninguna de las medidas adoptadas por los gobiernos, ya sean estatales, autonómicos o municipales, lo logró el calendario, que consiguió por fin que el paro bajara considerablemente en la comarca con la llegada de la temporada turística. En O Salnés, el descenso fue de un 4,9% en el último mes, casi el doble que la media gallega, en un 2,6%, o la española, con un 2,1%. La bajada del paro en O Salnés es similar a la de las comunidades en las que más se notaron las contrataciones estivales, como Baleares, con un 6,3% o Castilla-León, con un 4%.
Es un dato positivo, pero con reservas. Porque si en lugar de analizar el paro mensual se tiene en cuenta el interanual, la cifra ya no es tan prometedora. Al contrario, indica que en un año se perdieron 1.761 empleos en O Salnés, la diferencia que hay entre los 10.723 parados que había entonces y los 12.484 que hay ahora. En otras palabras, que si en el último mes el desempleo bajó en la comarca un 4,9%, en el último año aumentó un 14,2%. Si ya de por sí la cifra es desesperanzadora, más lo es si se tiene en cuenta que el año pasado ya estaba la crisis encima y que ya hacía dos años que se estaba destruyendo empleo en la comarca de O Salnés.
Como la mayor parte de los contratos que se hicieron en el mes de junio fueron en el sector hostelero, son los concellos que viven del turismo los que más lo notaron, como ocurre en Sanxenxo, con 166 contratos y en O Grove, con 161. El empleo también tuvo un buen comportamiento en Cambados, Meaño o Vilagarcía, mientras que en A Illa y Meis apenas hubo movimientos el último mes.
En los ayuntamientos de Caldas también bajó el paro, pero en menor medida, ya que descendió un 2,8% respecto al mes anterior, una cifra en consonancia con la media gallega. Incluso se dio algún caso, como Portas o Valga, en los que subió, en el primero en siete demandantes y tres en el segundo. El paro actual afecta a 4.320 personas.