Vilagarcía abre la temporada de baño sin socorristas en las playas

Los cuatro que hay irán a Vilaxoán, y A Compostela se queda en precario

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El domingo empieza el mes de julio y si el tiempo acompaña, la playa Compostela se llenará de bañistas que chapotearán en el agua sin ninguna medida de seguridad, porque o mucho cambian las tornas en lo que queda de semana, o Vilagarcía inaugurará la temporada de baño sin socorristas. Espera diez de los contratos del Plan de Cooperación de la Xunta, pero el pliego para contratarlos aún no llegó. Y después hay que poner en marcha el proceso de selección, que durará una semana más.

Así las cosas, y con el verano encima, el Concello no tiene más que cuatro socorristas titulados que forman parte del grupo de emergencias y que necesariamente tendrán que ocuparse de la playa de O Preguntoiro, en Vilaxoán, que por tener bandera azul, debe disponer obligatoriamente del servicio. También hay socorristas en Protección Civil, pero como el Concello aún no firmó el convenio con la agrupación de voluntarios, estos no piensan bajar a la playa.

Es una situación derivada de la crisis que obliga a recortar como en otros servicios municipales, pero con la salvedad de que en esta ocasión se trata de la seguridad de los ciudadanos. La playa Compostela no tiene bandera azul, pero es un arenal concurrido que en días de calor puede tener hasta mil bañistas. Por la afluencia de gente y por su longitud, el servicio de emergencias calcula que en ella harían falta cinco vigilantes en cada turno, aparte de un patrón de embarcaciones y de personal sanitario. Ese era el dispositivo que había otros años y que este verano brillará por su ausencia.

Veinte como mínimo

Según ese informe, en Vilagarcía debería haber diez plazas de socorrismo, cinco en A Compostela, tres en Vilaxoán y dos en Bamio. Para atenderlas convenientemente tendrían que disponer de al menos veinte socorristas, pero la Xunta tan solo comprometió diez, y de esos diez nada se sabe, de momento. Además, ya está confirmado que esos contratos serán solo para dos meses, y que es probable que no cubran más que media jornada. Por lo tanto, ni lo que hay es suficiente ni lo que se espera cubrirá las necesidades.

Y a mayores está el problema de Protección Civil. Cuando el PP se hizo con el gobierno local, el alcalde se comprometió a retomar el convenio que la agrupación y el Concello firmaban en la época de Gago. Pero pasó año y medio y todo sigue igual. Los voluntarios se quejan de que están trabajando gratis para el Concello y de que han puesto su material a disposición de la administración local a cambio de nada. Por eso, aunque una decena de ellos son socorristas titulados, no piensan bajar a la arena hasta que no se materialice el acuerdo.

La bandera de A Illa

A Illa vive una situación similar a la de Vilagarcía. A la espera de que la Xunta dé vía libre a la contratación de los seis socorristas prometidos, las dos banderas azules concedidas al municipio seguirán arriadas. La administración local carece de medios para contratarlos y el alcalde no tiene intención alguna de izar las banderas mientras no sepa con qué servicio cuenta.

La otra cara de la moneda está en O Grove, que ayer estrenó las banderas, pero lo hizo a costa de correr las arcas municipales con los gastos.

O Preguntoiro sigue sin bandera azul y sin socorristas. martina miser